Saberes indígenas del occidente de Pasto. Floralba revive las tradiciones ancestrales
Al incorporar mano de obra del territorio y en especial de mujeres jóvenes, hace de su taller, un referente que enriquece la oferta turística de Obonuco

Las tradiciones indígenas
que unen el barro y el fuego representan la fusión de la ‘Madre Tierra’ con la
energía vital del universo. Para nuestras comunidades, moldear arcilla y
someterla al calor del fuego no es solo una técnica de manufactura o cocina,
sino un acto sagrado de creación y conexión espiritual.
Por eso, ‘Cerámicas, tierra
y fuego’ se ubica y consolida su diseño, producción y comercialización de
cerámica desde el territorio ancestral de Obonuco, bajo la dirección de la
artista plástica Floralba Achicanoy y de
su maestro tutor en cerámicas Jaime Armando Muñoz Lara, reconocido maestro por
su trayectoria artística en el departamento de Nariño.
El taller ubicado en un
territorio con asentamiento indígena Quillasinga y a cargo de una mujer perteneciente
a su cabildo, se gesta desde el año 2012 como un proyecto productivo cuya
misión se desarrolla en concordancia con
la identidad y el territorio
En cada obra, la
emprendedora lleva a efecto una propuesta de cerámica autónoma, propia y
responsable con los positivos impactos que a partir de este taller se le brinda
a Obonuco. Al formar e incorporar mano de obra del territorio y en especial la
de mujeres jóvenes, hace de su taller, un referente productivo
artístico-cultural que a su vez enriquece la oferta turística de Obonuco.
En sus producciones
artesanales, lleva a efecto un proceso formativo (en este difícil oficio) y
productivo que se abre paso con sus cerámicas elaboradas en tierra y fuego, como
un nuevo producto artesanal que guarda y realza el bagaje cultural de una raza
y de nuestra cultura nariñense.
Fuente: Diario del Sur




