Proyecto de ley ‘No Son Mercancía’ avanza en el Congreso y busca poner fin a la venta de a
La iniciativa fue aprobada por el Senado y propone prohibir la reproducción, la cría y la comercialización de animales de compañía después de un periodo de tran

La venta de perros, gatos y otros animales de compañía en establecimientos comerciales y plazas de mercado podría tener sus días contados en Colombia. El proyecto de ley ‘No Son Mercancía’, que busca fortalecer la protección animal y establecer nuevas reglas para su reproducción y comercialización, avanzó en el Congreso tras recibir la aprobación de la plenaria del Senado.
La iniciativa, impulsada por la senadora Andrea Padilla, pretende reducir las prácticas que afectan el bienestar de los animales, especialmente aquellas relacionadas con los criaderos clandestinos, la reproducción descontrolada y la exhibición de mascotas en vitrinas, jaulas o espacios comerciales inadecuados.
Uno de los escenarios donde podría sentirse el impacto de esta propuesta es la Plaza Minorista de Medellín, donde actualmente se comercializan animales. La eventual entrada en vigor de la norma implicaría cambios importantes para esta actividad y para quienes dependen económicamente de ella.
¿Qué plantea el proyecto ‘No Son Mercancía’?
El texto aprobado por el Senado contempla un periodo de transición de tres años, durante el cual las personas y establecimientos dedicados formalmente a la reproducción, la cría y la comercialización de animales de compañía deberán adaptarse a las nuevas disposiciones.
Al finalizar ese plazo, la iniciativa prevé prohibir estas actividades en el país. Esto significaría que perros, gatos y otros animales de compañía dejarían de comercializarse mediante los negocios dedicados a su cría y venta.
Mientras se desarrolla la transición, los establecimientos que continúen operando deberán cumplir requisitos relacionados con el bienestar animal, la salud pública, la identificación y la trazabilidad de los ejemplares, además de someterse a mecanismos de inspección y vigilancia.
El proyecto también contempla restricciones a la exhibición de animales en vitrinas, urnas de cristal, jaulas y locales comerciales, con el propósito de evitar condiciones que puedan afectar su salud y bienestar.
¿Qué pasaría con la venta de animales en La Minorista?
La posible prohibición abriría un nuevo escenario para los comerciantes que actualmente venden animales en la Plaza Minorista de Medellín y otros establecimientos similares del país.
De aprobarse definitivamente la iniciativa y convertirse en ley, los negocios dedicados a estas actividades tendrían que ajustarse a las disposiciones establecidas durante el periodo de transición y, posteriormente, dejar de comercializar animales de compañía.
El cambio también plantea desafíos económicos para quienes han dependido durante años de esta actividad. Por ello, la implementación de la medida y las alternativas para los comerciantes serán aspectos importantes durante el desarrollo de la nueva regulación.
La discusión sobre la comercialización de animales en la Plaza Minorista no es nueva. En Medellín, autoridades y representantes locales han debatido previamente las condiciones en las que se desarrolla esta actividad y la necesidad de avanzar hacia modelos que garanticen el bienestar de los animales.
El proyecto todavía debe completar su trámite legislativo
Aunque el Senado ya aprobó la iniciativa, esta todavía no se ha convertido en ley. El proyecto deberá superar los dos debates correspondientes en la Cámara de Representantes.
Si ambas cámaras aprueban versiones diferentes, será necesario conciliar los textos antes de continuar con el trámite. Una vez superadas las etapas legislativas, la iniciativa deberá pasar al Gobierno nacional para la correspondiente sanción presidencial.
Por ahora, la propuesta representa un avance en la discusión sobre la protección animal en Colombia, pero su aplicación dependerá de que complete el proceso legislativo y se definan las condiciones para su entrada en vigor.
De concretarse, la iniciativa ‘No Son Mercancía’ supondría una transformación en la forma en que se crían, ofrecen y comercializan los animales de compañía, con el objetivo de priorizar su bienestar y promover alternativas como la adopción responsable.




