Pasto toca fondo en la Liga: goleado, eliminado y colero tras la derrota ante Nacional
Deportivo Pasto atraviesa una dura crisis: es último tras acumular dos victorias, tres empates y nueve derrotas para sumar 9 puntos de 42 posibles en 14 fechas.

La situación del Deportivo Pasto en este segundo semestre de 2026 es, sin
duda, una de las crisis deportivas e institucionales más complejas que ha
enfrentado el equipo nariñense en los últimos años. La frustración de la
hinchada está completamente justificada: el conjunto Volcánico se encuentra
hundido en el fondo de la tabla de posiciones, ocupando el último puesto de la
Liga Dimayor II-2026 con apenas 9 puntos de 42 posibles en 14 partidos jugados.
La realidad matemática y futbolística ya dictó la virtual eliminación del
equipo de cuadrangulares semifinales tras acumular 9 derrotas, la más reciente
sufriendo una dolorosa goleada 3-0 frente a Atlético Nacional en la ciudad de
Medellín.
Pésimos datos
Con esta caída, Deportivo Pasto acumula dos victorias, tres empates y 9
partidos perdidos, con apenas 9 goles a favor y 22 en contra. Y si se analiza
solamente el rendimiento en casa es aún más preocupante, pues la fortaleza que
siempre fue el estadio Libertad para Pasto, en este semestre ha dejado de serlo
pasando a ser considerado un ‘Volcán sin fuego’, con 1 victoria, dos empates y
4 derrotas en 7 partidos, solo sumó 5 puntos de 21 posibles en casa.
Pero la pesadilla tricolor en este semestre se compone de varios capítulos
y diferentes protagonistas como técnicos, jugadores y las directivas del club
encabeza del presidente Roberto Castro.
Inestabilidad en el banquillo
El semestre arrancó mal para el
Pasto. Inicialmente con la dirección del técnico español Jonathan Risueño se
esperaba repetir una buena campaña como en el primer semestre, pero no sucedió.
El Tricolor encadenó una
alarmante racha de derrotas consecutivas que puso en jaque la continuidad del
DT. El entorno interno se deterioró rápidamente, con rupturas evidentes entre
el cuerpo técnico y la hinchada. Tras un arranque desastroso, Risueño no continúo
en el banquillo.
Llegada y salida de René
Para intentar enderezar el camino, asumió el cargo el exfutbolista e ídolo
de la casa, René Rosero, junto al exdelantero Wilson Morelo como su asistente.
Dirigió al equipo y logró sumar 9 puntos en 7 partidos de liga.
Sin embargo, con el equipo sin
una gran reacción y sumido en la parte baja de la tabla, la directiva decidió
rescindir su contrato y ambos pasaron a otras áreas del club.
El arribo de Merino
Tres días después, el club sorprendió al oficializar al también español
Diego Merino como el tercer director técnico del semestre. Merino llegó con el
cartel de haber sido campeón con Carabobo en Venezuela, pero arrastrando un
antecedente muy fresco y negativo en el FPC tras haber dejado en puestos
críticos a La Equidad apenas unos días antes.
Para colmo de males, el debut de Merino no pudo ser más amargo: cayó en
casa 0-1 contra Alianza y posteriormente sufrió la goleada 3-0 contra
Nacional.
Sus números en Bogotá
Algo que también preocupa es el
historial con el que llega Merino, puesto que, en su experiencia previa en La
Equidad (hoy Inter Bogotá) dejó al equipo en el último lugar de la tabla y
terminó saliendo de mutuo acuerdo en octubre de 2025, tras dirigir 14 partidos
en los que apenas ganó dos partidos, empató cinco veces y vio la derrota en 7
juegos con 11 de 42 puntos posibles.
Dirigencia apuntada
Para la hinchada, prensa local y
el entorno deportivo en Pasto, la altísima inestabilidad (tres cuerpos técnicos
en menos de cuatro meses) explica por qué el Pasto está descarrilado en el
torneo. Por esto, apuntan a la junta
directiva y al presidente Roberto Castro. Así no solamente señalan a técnicos
de turno y los actuales jugadores, sino también a la gestión administrativa.
Abucheos en el Libertad
La directiva es señalada como la
responsable directa de armar una nómina sin peso técnico, realizar malas
contrataciones y errar por completo en la elección de los cuerpos técnicos.
El descontento es total: en el
estadio Departamental Libertad abundan los abucheos y los reclamos son cada vez
más sonoros, no solo contra los jugadores, sino también a la directiva.




