Nasdaq cae 2,6 % por dudas sobre la rentabilidad de la inversión en IA
El desplome del índice tecnológico el 22 de octubre reflejó la inquietud por los costos de la IA y el retorno de las grandes inversiones.

El mercado tecnológico estadounidense registró una fuerte caída el jueves 22 de octubre de 2026, después de que los resultados empresariales reavivaran las dudas sobre la rentabilidad de las inversiones multimillonarias en inteligencia artificial (IA). El Nasdaq Composite retrocedió un 2,60 %, hasta los 26.008,86 puntos, en su mayor descenso diario desde principios de junio.
La jornada estuvo marcada por las pérdidas de las compañías tecnológicas y, especialmente, de las empresas fabricantes de semiconductores, cuyos resultados bursátiles reflejaron la creciente preocupación de los inversionistas por los elevados costos de desarrollar infraestructura para inteligencia artificial.
Las empresas tecnológicas lideraron las pérdidas
El retroceso afectó especialmente al sector de los semiconductores. El índice Philadelphia Semiconductor (SOX) cayó un 6,7 %, su mayor descenso porcentual diario desde el 23 de junio.
Entre las compañías más perjudicadas estuvieron Intel, AMD, Sandisk y Marvell, cuyos títulos perdieron más del 8 %. Estas caídas evidenciaron la presión sobre las empresas vinculadas al desarrollo y suministro de componentes tecnológicos necesarios para los sistemas de inteligencia artificial.
Meta Platforms también registró una caída del 7 %, pese a presentar resultados superiores a las expectativas de los analistas. La compañía informó su primera salida de efectivo en más de una década, relacionada con sus gastos en inteligencia artificial, y anunció planes para emitir acciones sin derecho a voto con el propósito de obtener financiación adicional.
Por su parte, Tesla perdió un 3,1 %, aunque reportó un flujo de caja libre positivo durante el trimestre y redujo sus previsiones de inversión de capital para 2026.
La rentabilidad de la inteligencia artificial preocupa a los inversionistas
El principal factor detrás de la reacción bursátil fue el cuestionamiento sobre cuánto tiempo necesitarán las grandes compañías tecnológicas para recuperar el dinero destinado a desarrollar inteligencia artificial.
La construcción de centros de datos, la adquisición de procesadores especializados y la expansión de infraestructura informática requieren inversiones de gran magnitud. Sin embargo, los mercados están prestando cada vez más atención a la capacidad de estas iniciativas para convertirse en ingresos y beneficios sostenibles.
Paul Nolte, asesor sénior de patrimonio y estratega de mercado de Murphy & Sylvest, señaló que los inversionistas comienzan a identificar debilidades en las expectativas que rodean al negocio de la inteligencia artificial, una situación que repercute en los índices debido al elevado peso de las empresas tecnológicas.
Al cierre de la jornada, el S&P 500 perdió un 1,21 %, hasta los 7.663,43 puntos, mientras que el Dow Jones Industrial Average avanzó ligeramente un 0,02 %, hasta los 52.867,98 puntos.
La jornada dejó en evidencia un cambio en el comportamiento de los inversionistas, que ya no evalúan únicamente el crecimiento de las compañías vinculadas a la inteligencia artificial, sino también la sostenibilidad de sus gastos y la capacidad de generar retornos suficientes para justificar sus inversiones.
Fuente: Reuters. · Ver fuente ↗




