Nariñenses preparan sus instrumentos para conquistar República Dominicana
La Banda Fiestera del municipio de Imués, formada por jóvenes que han cosechado importantes triunfos departamentales y nacionales.

Imués, un municipio en el sur de
Nariño donde la música también se convierte en una oportunidad para construir
futuro, un grupo de jóvenes se prepara para asumir uno de los desafíos más
importantes de su historia artística.
Sus instrumentos, afinados
durante años de ensayos, disciplina y dedicación, podrían convertirse en los
embajadores de una tradición musical que nació en su territorio y hoy busca
abrirse camino más allá de las fronteras colombianas.
Se trata de la Banda Fiestera
‘Semillas de Paz’, una agrupación que ha encontrado en la música mucho más que
una expresión artística: un camino para demostrar que el talento de los
municipios nariñenses tiene la capacidad de alcanzar grandes escenarios cuando
cuenta con formación, perseverancia y respaldo comunitario.
Presentación
El próximo gran objetivo está en
el Caribe. La agrupación recibió una invitación para participar en el XXII
Festival Internacional de Bandas de Música Festi-Band 2027, que se realizará en
Santo Domingo, República Dominicana. La posibilidad de representar a Nariño y
Colombia en este encuentro internacional marca un nuevo capítulo para estos
músicos, quienes ahora concentran sus esfuerzos en preparar su presentación y
reunir los recursos necesarios para hacer realidad el viaje.
Sin embargo, detrás de esta
oportunidad existe una historia que comenzó mucho antes de la invitación
internacional. Es el relato de una escuela de música, de jóvenes que han
crecido entre partituras y ensayos, de maestros que acompañan su formación y de
una comunidad que ha encontrado en los sonidos de su banda una razón para
sentirse orgullosa de su tierra.
Reconocimiento
El camino de ‘Semillas de Paz’
no se ha construido de la noche a la mañana. Su trayectoria es el resultado de
años de preparación musical, trabajo colectivo y participación en escenarios
competitivos en los que sus integrantes han tenido la oportunidad de demostrar
sus capacidades.
Uno de los momentos decisivos
llegó en 2017, cuando la agrupación obtuvo el primer puesto en la categoría Fiestera
Académica del Concurso Departamental de Bandas de Samaniego. Este
reconocimiento le abrió las puertas para representar a Nariño en el Concurso
Nacional de Bandas de Paipa, en Boyacá, uno de los encuentros más reconocidos
del movimiento bandístico colombiano.
En aquella participación, los
jóvenes músicos alcanzaron el primer lugar y recibieron, además, el
reconocimiento como Banda de la Simpatía, una distinción que destacó la
conexión de la agrupación con el público.
Formación y disciplina
El resultado significó mucho más
que un trofeo. Para los integrantes, sus familias y quienes han acompañado el
proceso formativo, fue la confirmación de que el esfuerzo realizado en Imués
podía trascender los límites de su municipio y competir en escenarios de alcance
nacional.
La banda continuó trabajando y
fortaleciendo su propuesta artística. En 2019 volvió a destacarse en el
concurso departamental de Samaniego, resultado que le permitió representar
nuevamente a Nariño, esta vez en Vianí, Cundinamarca.
Ni siquiera las dificultades
ocasionadas por la pandemia de 2020 lograron apagar el entusiasmo de sus
integrantes. En medio de las restricciones que afectaron las actividades
culturales y los encuentros presenciales, la agrupación mantuvo viva su
participación musical y compitió en modalidad virtual, obteniendo nuevamente el
primer puesto departamental y conservando su presencia en el circuito nacional
de bandas.
Compromiso
La experiencia demostró que
detrás de cada presentación existe un proceso que exige constancia, adaptación
y compromiso. Para estos jóvenes, la música siguió siendo un punto de encuentro
y una manera de mantener vivos sus sueños, incluso en circunstancias adversas.




