Mujeres que construyen Carnaval de Negros y Blancos
Es menester hablar de la participación de las mujeres quienes son fundamentales dentro del proceso de construcción de carrozas.

En vísperas de las
fiestas de fin de año y del Carnaval de Negros y Blancos en Pasto, tras
bambalinas, el arte está sucediendo. Quienes trabajan en la creación de las
grandes figuras durante todo el año, aportan su conocimiento y creatividad para
realizar lo que para algunos es inimaginable: inmensos monumentos creados de
manera artesanal, a pulso y con detalles especiales.
Si bien, durante años la construcción de
carrozas ha sido una actividad en la cual los artesanos han resaltado y
figurado por sus creaciones, es menester
hablar de la participación de las mujeres quienes en los talleres, en medio del
trabajo conjunto, son fundamentales dentro del proceso de construcción de
carrozas que, para propios y visitantes, es motivo de admiración.
Desde la elaboración
de diseños y figuras, hasta el moldeado y la pintura son actividades
representativas de las que hacen parte fundamental, sin embargo, su
participación no solo se limita a la parte técnica, su arte también habla de
las horas de trasnocho, de las largas jornadas en las que, de manera
comprometida y con mucha paciencia, se desempeñan como artífices del paso a
paso de una labor que parece no tener descanso, de ser artesanas y al mismo
tiempo amas de casa, madres, estudiantes, hijas, mujeres que, entre tantas
ocupaciones, se dedican a hacer arte, por ello su trabajo también merece ser visibilizado, nombrado y
reconocido.
En medio de un
proceso silencioso, las mujeres artesanas siguen abriendo puertas y llevan
consigo un mensaje de equidad que debe ser escuchado: el objetivo es ir más
allá del símbolo estético y liderar una tradición cultural que, aunque sigue
conservando su línea de género, ha evolucionado consolidando equipos con mayor
participación femenina. Maestras como Dayra Benavides, Manuela Villota, Paola
Rodríguez, entre otras, han aportado enormemente a la cultura nariñense con sus creaciones.
Hablar de artesanas
en el carnaval es esencial para comprender la historia que se teje alrededor
del magno evento porque su implicación no es complementaria ni secundaria, sino
un llamado para que más creativas se sigan sumando a estos procesos que exigen,
por supuesto, un esfuerzo físico pero también de ideas.
Al final, en medio
del despampanante desfile y mientras las gigantes figuras recorren las calles a
través de la senda, los aplausos resuenan al unísono anunciando una carroza
también construida por las manos de mujeres.




