La NASA envió cerca de tres toneladas de material para experimentos científicos al espacio
Entre los elementos más llamativos del cargamento se encontraban 128 calamares bobtail juveniles, pertenecientes a la especie Euprymna scolopes. Estos animales

La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio de Estados Unidos (NASA) impulsó una misión de abastecimiento a la Estación Espacial Internacional (EEI) con cerca de 3.300 kilogramos de suministros, equipos y materiales destinados a investigaciones científicas. El cargamento, lanzado en junio de 2021 mediante un cohete de SpaceX, incluyó elementos para experimentos que buscan ampliar el conocimiento sobre los efectos de la microgravedad en los organismos vivos y mejorar las condiciones de los astronautas durante sus misiones.
La operación llamó la atención por la variedad de materiales transportados. Además de equipos tecnológicos y provisiones para la tripulación, la carga incluía organismos vivos que serían utilizados para estudiar cómo responden diferentes especies a las condiciones del espacio.
La misión tenía como destino la Estación Espacial Internacional, un laboratorio orbital en el que científicos de distintos países realizan investigaciones relacionadas con la biología, la medicina, la física y el desarrollo de nuevas tecnologías.
Calamares y organismos microscópicos para estudiar la vida en el espacio
Entre los elementos más llamativos del cargamento se encontraban 128 calamares bobtail juveniles, pertenecientes a la especie Euprymna scolopes. Estos animales fueron seleccionados para analizar cómo los vuelos espaciales pueden modificar la relación entre los organismos y los microorganismos que habitan en ellos.
Los calamares mantienen una relación simbiótica con determinadas bacterias que les permiten producir luz y obtener ventajas para su supervivencia. Los investigadores buscaban determinar si la microgravedad altera esa interacción y qué consecuencias podría tener sobre el funcionamiento de los organismos vivos.
Para desarrollar el estudio, algunos ejemplares serían expuestos a bacterias, mientras que otros permanecerían sin ese tratamiento. Después de un periodo de observación de aproximadamente 12 horas, las muestras serían congeladas y posteriormente examinadas en la Tierra.
Los resultados podrían contribuir a comprender mejor cómo se comportan las comunidades microbianas durante los viajes espaciales y qué medidas podrían ayudar a preservar la salud de los astronautas en misiones prolongadas.
Fuente: el espectador · Ver fuente ↗




