Indonesia enfrenta una de sus peores crisis de incendios en más de una década
Los incendios forestales en Indonesia han provocado una grave crisis de contaminación, afectan a países vecinos y amenazan a personas y especies protegidas.

Indonesia enfrenta una de las temporadas de incendios forestales más graves de los últimos años, con grandes extensiones de bosques y turberas afectadas principalmente en las islas de Sumatra y Borneo. Las autoridades han desplegado miles de personas y aeronaves para combatir las llamas, mientras una espesa capa de humo se extiende por diferentes zonas del país y llega hasta territorios vecinos. El Gobierno del presidente Prabowo Subianto anunció este viernes que está dispuesto a aceptar ayuda internacional para reforzar las operaciones de emergencia.
Uno de los episodios más trágicos ocurrió en el Parque Nacional Bromo Tengger Semeru, en la isla de Java, donde cuatro personas murieron mientras participaban en las labores para controlar un incendio forestal. Otras dos personas resultaron gravemente heridas. Los equipos quedaron atrapados por la rápida propagación de las llamas, los fuertes vientos y la vegetación seca. Las autoridades investigan además las circunstancias del accidente y si pudieron existir fallas en los protocolos de seguridad.
La magnitud de los incendios también está generando una emergencia sanitaria regional. El humo procedente de las zonas afectadas ha deteriorado la calidad del aire en Indonesia, Malasia y Singapur. En Indonesia se han reportado cientos de miles de casos de enfermedades respiratorias relacionadas con la contaminación, mientras que algunas regiones de Malasia han cerrado escuelas debido a las condiciones atmosféricas. Singapur también registra niveles preocupantes de contaminación y estudia posibles acciones contra empresas relacionadas con los incendios.
Una de las principales causas que agrava la emergencia es el fuerte fenómeno de El Niño, que ha generado condiciones más secas y favorece la propagación del fuego. A esto se suman incendios en zonas de turberas y prácticas de quema para preparar terrenos agrícolas. Los incendios en estos ecosistemas son especialmente difíciles de controlar porque pueden permanecer activos bajo la superficie durante largos periodos.
La crisis también está afectando gravemente a la fauna. Los incendios han destruido parte del hábitat de especies amenazadas como los orangutanes. Centros de rescate en Borneo han recibido un número inusualmente elevado de animales afectados por el fuego y el humo. Desde agosto, uno de estos centros ha rescatado decenas de orangutanes, mientras continúan las operaciones para localizar animales atrapados en las zonas incendiadas.
La contaminación atmosférica representa además un problema que puede prolongarse más allá de la emergencia inmediata. El humo contiene partículas que pueden afectar especialmente a niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias. Las autoridades de los países afectados recomiendan limitar las actividades al aire libre cuando la calidad del aire alcanza niveles peligrosos.
El Gobierno indonesio ha utilizado diferentes estrategias para controlar los incendios, entre ellas bombardeos de agua, operaciones de siembra de nubes y el despliegue de personal militar y equipos especializados. Incluso se ha comenzado a probar una estrategia poco habitual: dispersar hielo seco desde aeronaves con el objetivo de estimular precipitaciones sobre las zonas afectadas.
El interrogante ahora es cuánto tiempo continuará la crisis y si Indonesia podrá controlar los incendios antes de que aumenten todavía más los daños ambientales y sanitarios. Las autoridades esperan que las condiciones mejoren con la llegada de lluvias, pero mientras persistan las condiciones secas asociadas a El Niño, el riesgo de nuevos focos seguirá siendo elevado.

Fuente: Reuters — situación de los incendios y ayuda internacional. Reuters — contaminación y crisis de humo en el sudeste asiático. Associated Press — víctimas en el Parque Nacional Bro




