Hallan frente a Turquía un naufragio de hasta 4.700 años de antigüedad
Arqueólogos localizaron frente a las costas de Antalya, Turquía, los restos de una embarcación mercante de la Edad del Bronce Inicial que podría ser el naufragi
Por Melo Andrade Sebastian MauricioRedacción EXTRA
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Imagen de portada · Grupo Editorial Central
Un equipo de arqueólogos descubrió frente a las costas de Turquía los restos de una antigua embarcación que podría convertirse en uno de los hallazgos más importantes de la arqueología marítima. De acuerdo con las primeras estimaciones, el naufragio tendría entre 4.400 y 4.700 años de antigüedad, por lo que correspondería a la Edad del Bronce Inicial y podría ser el más antiguo conocido hasta ahora.
El descubrimiento se produjo en las aguas cercanas a Kekova, en la provincia de Antalya, una región del Mediterráneo turco reconocida por su riqueza histórica y arqueológica. Según la información divulgada sobre la investigación, la embarcación habría tenido aproximadamente 10 metros de eslora y cumplía funciones comerciales, transportando mercancías a través del mar Mediterráneo.
La antigüedad estimada de los restos convierte el hallazgo en una oportunidad excepcional para conocer cómo se desarrollaba la navegación hace más de cuatro milenios. En aquella época, las comunidades del Mediterráneo comenzaban a consolidar redes de intercambio que permitían transportar productos, materias primas y otros bienes entre diferentes asentamientos costeros.
El profesor Hakan Öniz, de la Universidad Akdeniz de Turquía, quien dirigió la expedición vinculada con la Asociación de Arqueología del Mediterráneo, destacó la importancia de la embarcación. Según declaraciones recogidas por la BBC, el investigador describió el naufragio como una cápsula del tiempo en el fondo del mar, una expresión que refleja el potencial científico de los restos para reconstruir aspectos de la vida y las actividades comerciales de las sociedades antiguas.
Los naufragios constituyen fuentes fundamentales para la arqueología porque pueden conservar evidencias de tecnologías de construcción naval, sistemas de transporte y productos que circulaban entre distintas regiones. A diferencia de otros yacimientos terrestres, los restos submarinos pueden preservar determinados materiales que permiten a los investigadores estudiar las condiciones en las que una embarcación terminó en el fondo marino.
En este caso, el equipo científico deberá analizar las evidencias recuperadas y documentar las características del pecio para profundizar en su identificación, cronología y posible procedencia. Estos estudios resultan esenciales para establecer con mayor precisión la edad de la embarcación y comprender el contexto histórico al que pertenece.
Aunque el descubrimiento ha sido presentado como un posible récord mundial por su antigüedad, la afirmación debe entenderse dentro del alcance de las investigaciones arqueológicas disponibles. La clasificación definitiva depende de la evidencia científica, los métodos de datación y la comparación con otros naufragios conocidos.
De confirmarse las estimaciones, el hallazgo frente a las costas turcas ofrecería nuevas pistas sobre la navegación y el comercio marítimo durante la Edad del Bronce Inicial. También contribuiría a ampliar el conocimiento sobre las primeras redes comerciales del Mediterráneo y las capacidades técnicas de las comunidades que utilizaron el mar como vía de comunicación e intercambio.
Fuente: 20minutos, con información atribuida a la BBC y al equipo arqueológico.