Edición Colombia
-- °CClima
USD --TRM

Inicio/Cultura y Entretenimiento

‘Gola’ regresa a Barcelona con una crítica al consumo y la insatisfacción

La obra Gola, protagonizada por Oriol Pla, vuelve a Barcelona con una reflexión sobre el consumo excesivo, el vacío y los deseos de la sociedad actual.

Por Estiven Alexander Guevara NastarRedacción EXTRA
⏱ 3 min de lectura
‘Gola’ regresa a Barcelona con una crítica al consumo y la insatisfacción
Imagen de portada · Grupo Editorial Central
La obra teatral Gola, creada por Pau Matas Nogué y Oriol Pla Solina, regresa a Barcelona para presentarse en la Sala Beckett hasta el 15 de noviembre de 2026. La propuesta, que combina interpretación, movimiento, música y elementos del clown, invita al público a reflexionar sobre la insatisfacción permanente y la necesidad de consumir para intentar llenar un vacío personal.

El montaje se estrenó hace cerca de dos años en la sala Petita del Teatre Nacional de Catalunya y ha recibido diversos reconocimientos. Entre ellos destaca el Premio Nacional de Cultura concedido a Oriol Pla por su trabajo como protagonista de la obra.

La gula como reflejo de la sociedad


La pieza toma como punto de partida el pecado capital de la gula, pero amplía su significado para abordar una sociedad marcada por el deseo constante de adquirir, experimentar y acumular. El personaje interpretado por Pla no consigue sentirse satisfecho, sin importar cuánto consume, una situación que refleja la búsqueda interminable de nuevas experiencias y estímulos.

Para sus creadores, la gula representa una forma de responder al vacío y a la frustración. La obra también cuestiona la idea de que todo es posible si se compra, y plantea la importancia de reconocer los límites de la vida real frente a las expectativas que se generan socialmente.

Una puesta en escena que combina diferentes lenguajes


Gola se caracteriza por mezclar teatro, movimiento, danza, música en directo y recursos propios del bufón y el clown. La interpretación de Oriol Pla lleva esta exploración a una dimensión física, mientras el espacio escénico cambia y acompaña la evolución del personaje.

La propuesta nació de la complicidad creativa entre Pla y Matas, quienes desarrollaron el proyecto a partir de su amistad y de la intuición compartida. La dramaturgia cuenta con la colaboración de Jordi Oriol y la composición musical está a cargo de Pau Matas.

Una reflexión sobre el deseo y los límites


Más allá de representar la gula como un exceso relacionado con la comida, la obra la utiliza como metáfora de una sociedad que impulsa a desear constantemente. La necesidad de ser visto, agradar y responder a las expectativas externas también forma parte de esta reflexión.

Con su regreso a la Sala Beckett, Gola propone al público detenerse y cuestionar una dinámica en la que el consumo y la búsqueda de satisfacción pueden convertirse en objetivos interminables.

Fuente: La Vanguardia