¡Estos buñuelos de yuca quedan dorados por fuera y suaves por dentro! Aprende a prepararlo
Descubre cómo hacer buñuelos de yuca caseros, crocantes por fuera y suaves por dentro, con ingredientes económicos y una preparación sencilla.

Buñuelos de yuca: una receta económica que conquista cualquier mesa
Los buñuelos de yuca son una alternativa deliciosa para acompañar el desayuno, disfrutar una merienda o compartir en familia. Su textura combina una cubierta dorada con un interior suave y ligeramente elástico.
La receta requiere pocos ingredientes y no necesita equipos especiales. El secreto está en cocinar bien la yuca, retirar sus fibras y conseguir una masa que conserve la forma sin quedar demasiado húmeda.
Ingredientes
Para preparar aproximadamente 12 buñuelos, necesitas:
700 gramos de yuca pelada.
150 gramos de queso costeño o queso fresco firme, rallado.
1 huevo.
2 cucharadas de fécula de maíz.
1 cucharada de mantequilla.
1 cucharadita de azúcar, opcional.
Una pizca de sal, según el queso utilizado.
Aceite suficiente para freír.
Cómo preparar buñuelos de yuca paso a paso
1. Cocina la yuca
Corta la yuca en trozos medianos y colócala en una olla con abundante agua. Cocina durante 20 a 30 minutos, o hasta que esté completamente blanda.
Escurre el agua y deja que la yuca pierda parte del vapor. Retira la vena central y cualquier fibra dura que encuentres.
2. Prepara la masa
Tritura la yuca mientras todavía está tibia, hasta obtener un puré sin trozos grandes.
Agrega el queso rallado, el huevo, la mantequilla y la fécula de maíz. Incorpora el azúcar si deseas un contraste ligeramente dulce.
Mezcla hasta conseguir una masa homogénea. Si está demasiado pegajosa, añade un poco más de fécula, de manera gradual. Si está seca y se desmorona, incorpora una cucharadita de agua o leche.
3. Forma los buñuelos
Unta ligeramente tus manos con aceite para facilitar el proceso.
Toma pequeñas porciones de masa y forma bolitas del tamaño de una pelota de golf. Procura que todas tengan un tamaño similar para que se cocinen uniformemente.
Si la masa está muy blanda, refrigérala durante 15 minutos antes de formar las bolitas.
4. Calienta el aceite
Vierte suficiente aceite en una olla profunda y caliéntalo a aproximadamente 170-175 °C.
Si no tienes termómetro, prueba con una pequeña porción de masa: debe burbujear de manera constante sin oscurecerse inmediatamente.
Evita calentar demasiado el aceite, porque los buñuelos podrían dorarse por fuera antes de calentarse adecuadamente por dentro.
5. Fríe hasta que estén dorados
Introduce los buñuelos en pequeñas tandas para evitar que baje demasiado la temperatura del aceite.
Fríelos durante unos tres a cinco minutos, girándolos cuando sea necesario, hasta que tengan un color dorado uniforme.
Retíralos con una espumadera y colócalos sobre papel absorbente.
6. Sirve mientras están calientes
Deja reposar los buñuelos unos minutos antes de comerlos, ya que el interior conserva mucho calor.
Puedes servirlos solos o acompañarlos con café, chocolate caliente o una salsa casera de tu preferencia.
Trucos para conseguir buñuelos perfectos
Escurre bien la yuca. El exceso de agua puede producir una masa pegajosa que pierde su forma al freírse.
Retira las fibras centrales. Este paso mejora notablemente la textura de los buñuelos.
Controla la temperatura del aceite. Una temperatura estable ayuda a conseguir un exterior dorado y un interior bien cocido.
No agregues demasiada fécula. Una cantidad excesiva puede endurecer la preparación y restarle suavidad.
Prueba la sal antes de formar las bolitas. Algunos quesos son bastante salados, por lo que quizá no necesites añadir más.
¿Con qué puedes acompañarlos?
Los buñuelos de yuca combinan muy bien con chocolate caliente, café con leche o una bebida fría de frutas.
Si prefieres una opción salada, sírvelos con hogao colombiano o una salsa de ajo suave. También puedes rellenarlos con pequeños cubos de queso antes de formar las bolitas, siempre que la masa tenga suficiente consistencia para sellarlos.
¿Cómo conservar los buñuelos de yuca?
Lo ideal es consumirlos recién preparados, cuando mantienen su cubierta crujiente. Si sobran, guárdalos en un recipiente hermético dentro del refrigerador una vez que se hayan enfriado.
Consúmelos preferiblemente en un plazo de tres días y recalienta solo la cantidad que vayas a comer. Puedes utilizar una freidora de aire o un horno para recuperar parte de su textura crujiente.
No los dejes a temperatura ambiente durante más de dos horas.
Una receta sencilla para compartir
Preparar buñuelos de yuca en casa es una forma práctica de aprovechar este tubérculo y convertirlo en una merienda diferente. Con queso, una buena cocción y una temperatura adecuada del aceite, conseguirás un resultado dorado y sabroso.
Anímate a prepararlos y acompáñalos con tu bebida favorita para disfrutar una receta casera que puede convertirse en una de las preferidas de tu familia.




