El colapso de las corrientes oceánicas del Atlántico se adelanta
Un nuevo modelo climático advierte que la Circulación Meridional de Vuelco del Atlántico (AMOC) se encamina hacia un punto de no retorno.

Un nuevo modelo climático advierte que la Circulación Meridional de Vuelco del Atlántico (AMOC) se encamina hacia un punto de no retorno.
Esta red vital de corrientes oceánicas, que transporta calor desde
los trópicos hacia el hemisferio norte, muestra signos de debilitamiento mucho
más rápidos de lo previsto originalmente. El calentamiento global y el vertido
masivo de agua dulce por el deshielo de Groenlandia están alterando la
salinidad y la densidad necesarias para que este sistema funcione de manera
óptima.
El colapso de la corriente AMOC alteraría por completo el
clima mundial de forma permanente y severa. Los climatólogos señalan que la
interrupción de este motor oceánico provocaría un enfriamiento drástico en
Europa septentrional, mientras que el hemisferio sur experimentaría un
calentamiento aún más acelerado. Además, los patrones de lluvia en la selva amazónica
y las zonas agrícolas de África cambiarían drásticamente, poniendo en riesgo la
seguridad alimentaria de millones de personas a nivel global.
La subida del nivel del mar en la costa este de
Norteamérica sería uno de los impactos inmediatos si la corriente se detiene.
Ciudades densamente pobladas enfrentarían inundaciones costeras recurrentes y
tormentas mucho más destructivas. Aunque históricamente se consideraba un
escenario de ciencia ficción para el próximo siglo, las mediciones
oceanográficas recientes sugieren que los puntos críticos de inflexión
climática podrían cruzarse en las próximas décadas si las emisiones continúan
al ritmo actual.
Frenar la transición hacia este colapso requiere un esfuerzo
global sin precedentes. La transición energética hacia fuentes de energía
limpias ya no es una opción a largo plazo, sino una emergencia inmediata para
preservar la estabilidad de los océanos y la vida humana.
Fuente: google




