CEPAL prevé un repunte de las exportaciones agrícolas
La CEPAL proyectó que el valor de las exportaciones agrícolas de América Latina y el Caribe crecería 11 % en 2024, impulsado por mayores envíos.

Las exportaciones agrícolas de América Latina y el Caribe registrarían un crecimiento del 11 % en su valor durante 2024, según las proyecciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). El organismo destacó el dinamismo de productos como la soja, el maíz y el trigo, cuyos mayores volúmenes de envío contribuirían al desempeño comercial de la región.
La estimación forma parte del informe Perspectivas del Comercio Internacional de América Latina y el Caribe, 2024, publicado por la institución para analizar las tendencias del comercio exterior y los desafíos económicos regionales.
¿Qué proyectó la CEPAL para las exportaciones regionales?
El informe estimó que el valor total de las exportaciones de bienes de América Latina y el Caribe aumentaría un 4 % en 2024, tras registrar una caída del 1 % durante 2023. La recuperación estaría asociada a un incremento proyectado del 5 % en el volumen exportado, parcialmente compensado por una disminución del 1 % en los precios.
Por sectores, los productos agrícolas presentarían el mayor crecimiento proyectado en valor, con un 11 %. En comparación, las exportaciones de minería y petróleo aumentarían un 5 %, mientras que las manufacturas registrarían un avance del 3 %.
En América del Sur, la evolución de los envíos agrícolas estaría vinculada, entre otros factores, al aumento de las cantidades exportadas de soja, maíz y trigo. Sin embargo, estas cifras corresponden a proyecciones formuladas en 2024 y no deben interpretarse como resultados definitivos de ese año.
El comercio agrícola y la seguridad alimentaria
América Latina y el Caribe desempeña un papel importante en el abastecimiento mundial de alimentos. De acuerdo con la CEPAL, las exportaciones regionales de alimentos alcanzaron los 349.000 millones de dólares en 2022, su máximo histórico hasta ese momento.
Pese a esta capacidad exportadora, la región enfrenta diferencias importantes entre sus subregiones. América del Sur concentra una parte considerable de los envíos y del superávit comercial alimentario, mientras que el Caribe mantiene una situación de déficit.
La institución también ha señalado que el comercio internacional puede contribuir a mejorar la disponibilidad de alimentos y compensar problemas temporales de producción relacionados con fenómenos climáticos, plagas u otras dificultades.
En este contexto, la CEPAL recomienda fortalecer la integración comercial entre los países, mejorar la logística, agilizar los procedimientos fronterizos y armonizar las normas sanitarias y técnicas. Estas medidas pueden facilitar la circulación de productos agrícolas y reducir los obstáculos que afectan el intercambio regional.
El desempeño de las exportaciones agrícolas, por tanto, no solo tiene implicaciones para los ingresos comerciales de los países, sino también para la producción, el empleo rural y la seguridad alimentaria. Las proyecciones de 2024 ofrecen un panorama de las expectativas de recuperación comercial de ese periodo, pero su evaluación definitiva requiere distinguir las estimaciones de los resultados efectivamente registrados.
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), organismo de las Naciones Unidas. · Ver fuente ↗




