Arte del barniz de Pasto es única técnica en el mundo
Ever Segundo Narváez, lleva más de 50 años en las artesanías, donde sus obras han llegado a varias partes de Colombia.

La ciudad de Pasto y todo el territorio nariñense, se destaca por su gente que es amable, talentosa, disciplinada e inteligente que han hecho que el departamento de Nariño sobre salga.
Es así que DIARIO
DEL SUR resalta la labor y talento de uno de los reconocidos maestros de las
artes, que manifiesta que sus obras se las han llevado a diferentes partes del
país.
Se trata del
maestro Ever Segundo Narváez Tello, quien contó cómo nació la idea de
convertirse un gran maestro de las artesanías que existe en Pasto y que es
única en el mundo.
“Este proceso de
la técnica del barniz la inicie cuando tenía 17 años de edad, más o menos por
allá en los años de 1970, y no fue una herencia sino las ganas de aprender y
salir adelante. Sucede que a la casa de mis padres llegó un maestro para que
les arrendara para instalar un taller de barniz, y es ahí donde inicio con este
proceso único en el mundo”, dijo el maestro.
Agrega que para
esas fechas de los 70 era el furor el arte de los talleres del barniz en el
barrio Obrero. “Me encaminé en la técnica y son más de 50 años que llevo en
este oficio del arte. Ahí ingresé como oficial y el proceso de llamaba en
aguacolar, porque para esa época no había los productos como los que tenemos
ahora, eran elementos grandes”.
Señala que dentro
del taller avanzó con varias etapas para poder encaminarse en su carrera del
arte, tuvo que ir superando en el tema de la pintura y otros procesos que
finalmente le dieron a preparar el barniz., luego continuó con la preparación y
la aplicación en el tablero. Para él fue una oportunidad de la vida.
Sin embargo,
Narváez Tello, afirma que pasaron 5 años para independizarse y tratar de montar
un taller propio, es decir que, a sus 22 años, junto con otros compañeros
iniciaron con esta carrera del barniz. “En esa época era bachiller, pero las
artes, le dio visión, hay que resaltar que cumplí varias fases porque inicié
como oficial”.
Cuenta que luego
de instalar el taller, el siguiente paso fue conseguir los materiales, algo que
era difícil para él porque el maestro no le prestó, además, uno de los productos
era selvático que solo se lo consigue en el Putumayo. “Tocaba estar atento
cuando llegaba el material porque se demoraba seis meses y tenía un precio
entre los 20 y 30 mil pesos el kilo”.
La Casa del
Barniz
Para la época,
todos los artesanos tenían las técnicas de mesa, canasta y bandejas, lo cual
era un buen producto, porque vendían bastante mercancía que era llevada en
camiones para el norte del país. “Para los años 80 tuvimos la visita de María
Cecilia Duque, quien estaba a cargo de un museo de artes populares en Bogotá y
en Pasto se interesó por las técnicas ancestrales como es la técnica del
barniz”.
“María Cecilia,
nos incentiva a continuar con este arte, nos forma en grupos y por medio de
Artes Colombia, todos entregábamos los productos a ellos que fue de gran ayuda
para salir adelante. Pasó el tiempo y formamos una asociación y pasados los 5
años nos integramos en una cooperativa artesanal, que para el año de 1984 nació
la Casa del Barniz que les ayudó a mejorar las condiciones económicas porque
hubo mercado nacional”, explicó el maestro Ever Segundo.
Las dificultades
“Como cooperativa
duramos 20 años, y eso volvió a bajar las ventas de los productos, se aumentó
la competencia interna, es decir se fue deteriorando hasta el mismo
compañerismo, es decir cada quien fue buscando su propia clientela, entonces,
como empresa se acabó porque no había como sostenerse económicamente”, explicó
el maestro.
Señala que lo
difícil fue acabarse la cooperativa porque cada quien cogió su camino, se fue
perdiendo esa esencia del arte del barniz. Pero actualmente son los hijos que
siguen esta técnica única en el mundo. “Hoy estamos integrados en una fundación
artesanal alrededor de 15 personas. Mi oficio es acogido por mis hijos, pero
ellos sn unos profesionales”.
Con los más de 50
años de experiencia en la técnica del barniz, ha logrado reconocimientos, así
mismo ha participado en ferias organizadas en Pasto y otras ciudades del país.
“Nuestras obras son llevada al exterior, además, tenemos un gran cliente en
Aruba”.
Organizar más
ferias
Para Ever
Segundo, es necesario que en el municipio de Pasto se organice constantes
ferias, donde participen todos los artesanos y maestros con sus obras a técnica
del barniz que les ayuda a darse a conocer, a mejorar su economía con las
ventas de sus obras, son oportunidades para incentivar a la juventud a iniciar
este proceso artesanal.
“Los artesanos
estamos dispuestos a los proyectos culturales y uno de ellos que nuestras obras
sean exhibidas en los principales centros comerciales de la ciudad a donde
llega cantidad de turistas, además nosotros también podemos explicar a la
comunidad de las técnicas que se manejan para la elaboración de estas
artesanías”, afirmó el maestro.
Anécdotas
“Cuando uno está
iniciando con estos trabajos o cualquier otro siempre pasa algo, sucede que
como principiante no conocían bien el material porque hay diversidad, por ello
hace poco se paró el mopa mopa. Llegó un señor de la comunidad indígena, donde
todos pensamos que era un hombre honrado, pero este había sido un bandido
porque nos trajo a vender lacre que es otro derivado del barniz y nos tumbó a
la gran mayoría de muchachos que estábamos iniciando con las artes del barniz”,
dice Narváez Tello.
Agregó que para
esa fecha tumbó a los muchachos con la venta de 4 y 5 kilos que le compraron al
indígena. “Uno se confiaba de estas personas que son zonas y del campo, pero
fue todo un bandido y nos tumbó. Pero en mi caso no boté el material tocó irlo
metiendo poquito a poquito con el otro material con el fin de no perder, es
decir se hizo obras”.
Apoyo familiar
Es una empresa
familiar la que tiene Ever Segundo, porque desde que se casó, su esposa fue y
es la mano derecha, luego llegaron sus hijos que desde pequeños iniciaron con
el aprendizaje de las técnicas del barniz.
“Los niños desde
pequeñitos aprendieron, es decir que niño que nace en un taller desde los 4 años
empiezan a coger los materiales. Es diferente que un niño nazca en un taller
que enviarlo aprender a un taller. Hoy mis hijos son unos profesionales que con
su conocimiento en las artes se formaron como grandes personas en las
universidades”, concluyó.




