MUJER CLAMA POR AYUDA

[responsivevoice_button voice="Spanish Latin American Male" buttontext="Escuchar Noticia"]
Compartir en

Fanny Aguiar, madre de Roney Tapiero, pide apoyo para repatriar a su hijo a su tierra natal.

Un grito desesperado de auxilio retumba desde la lejana ciudad de Calama, Chile, hasta el corazón de Ibagué, tras la trágica muerte de un joven oriundo de la capital musical. Se trata de Roney Tapiero, un ibaguereño que había emigrado al país del sur en busca de un futuro más prometedor, pero que encontró un final abrupto y doloroso el pasado 2 de noviembre en un fatídico accidente. La familia del joven, destrozada por el dolor, se enfrenta ahora a una nueva y angustiante pesadilla: la imposibilidad de repatriar su cuerpo debido a los costos astronómicos que implica el proceso, viéndose obligados a mendigar la solidaridad de la comunidad para darle un descanso digno en su tierra natal.

La madre de Roney, Fanny Aguiar, rompió en llanto al relatar el drama que vive su humilde familia. Según sus cálculos, traer el cuerpo de su hijo de vuelta a Colombia tiene un costo que oscila entre los 10 y 15 millones de pesos, una cifra inalcanzable para su presupuesto. «Somos muy humildes. Mi esposo trabaja en seguridad y no contamos con los medios», confesó la señora Aguiar, quien ha tocado todas las puertas posibles en Ibagué. Pese a buscar apoyo en la Secretaría de Gobierno y la Alcaldía, su denuncia es clara y demoledora: ninguna entidad les ha brindado orientación o apoyo real. 

Roney Tapiero no era ajeno al comercio de Ibagué. Antes de migrar, trabajó en varios locales de telefonía ubicados en concurridos centros comerciales del centro, como Los Panches, lugar donde forjó amistades y sueños. Su decisión de dejar Colombia fue motivada por la necesidad de encontrar mejores oportunidades laborales que, tristemente, quedaron truncadas con su muerte. El trágico accidente ocurrió a la 1:47 p.m. hora local en Chile, tomando por sorpresa a toda su familia. Desde ese fatídico momento, la señora Aguiar y su esposo han iniciado una carrera contra el tiempo y la burocracia para reunir el dinero y los permisos necesarios.

La madre ha hecho un llamado desgarrador a la generosidad de los ibaguereños y cualquier persona de buen corazón que pueda contribuir. «Lo único que queremos es traer el cuerpo de mi hijo. Que nos colaboren, por favor», suplicó. La familia necesita con urgencia aportes económicos o cualquier tipo de gestión ante entidades competentes que puedan agilizar el proceso de repatriación.


Compartir en

Te Puede Interesar