José David Trujillo, de 17 años, cayó abatido brutalmente en la carretera.
La noche del sábado, en la vereda Alto de Juntas, sector Piedra Pintada, jurisdicción de Anzoátegui, se desató la tragedia que acabó con la vida de José David Trujillo, un estudiante de 17 años del colegio Luis Carlos Galán, en Veracruz, Alvarado. El adolescente fue asesinado con arma de fuego en circunstancias que aún estremecen a los habitantes del norte del Tolima.
Según versiones preliminares, el joven se encontraba acompañado de un familiar cuando fueron interceptados por dos hombres en motocicleta. Los sujetos habrían reclamado por un supuesto hurto de elementos y, en medio de la tensión, dispararon contra el estudiante, dejándolo sin vida en el lugar. Su cuerpo quedó tendido sobre la carretera, donde posteriormente fue hallado por vecinos que no podían creer la magnitud del crimen.
La escena fue descrita como aterradora: el silencio de la noche roto por los disparos y la posterior visión del cuerpo inmóvil sobre el asfalto. Unidades de la Seccional de Investigación Criminal (SIJIN) llegaron hasta el sitio para realizar la inspección técnica al cadáver y dar inicio a las labores investigativas. La Policía activó un equipo especializado del Grupo de Vida de la SIJIN en la jurisdicción de Piedras y Alvarado, con el objetivo de recolectar pruebas y avanzar en la identificación de los responsables.
El asesinato ha generado un fuerte rechazo en la comunidad educativa y entre los habitantes del sector, quienes exigen respuestas rápidas frente a este homicidio. Las autoridades han hecho un llamado a la ciudadanía para aportar información que permita esclarecer lo ocurrido, invitando a comunicarse a la línea 123.
La hipótesis de que el ataque estaría relacionado con un hurto sigue siendo analizada, aunque no se descartan otras posibles motivaciones. El hecho ha encendido las alarmas sobre la seguridad en las zonas rurales del departamento, donde la presencia de grupos delincuenciales y la falta de vigilancia permanente han dejado a las comunidades en situación de vulnerabilidad.
La muerte de José David Trujillo se suma a la preocupación creciente por la seguridad en los corredores rurales y la necesidad de reforzar la protección de los jóvenes. El caso se ha convertido en símbolo de la fragilidad que enfrentan quienes buscan construir su futuro en medio de contextos adversos.




