Isidro Jiménez, campesino de la vereda El Tambo, quedó sin vivienda tras los graves daños que dejó el terremoto del pasado 10 de agosto. El fuerte movimiento telúrico que sacudió a varias regiones del país dejó una dolorosa historia en la zona rural de Ibagué. Isidro Jiménez, habitante de la vereda El Tambo, en el corregimiento 4, perdió prácticamente su vivienda luego de que la estructura resultara seriamente afectada.
El campesino relató que las condiciones actuales de la casa son preocupantes y que ya no puede permanecer allí, debido al riesgo de que la edificación termine colapsando. Ante esta situación, tuvo que dejar de utilizarla y ahora enfrenta el difícil panorama de reconstruir desde cero el lugar donde vivía.
“Está para caerse y ya no se puede habitar más ahí, porque sería un riesgo, un peligro que correría yo”, manifestó Isidro, quien pidió ayuda a la comunidad para superar este duro momento.
El damnificado necesita materiales de construcción y aportes económicos que le permitan levantar nuevamente una vivienda segura. Su intención es reunir primero los recursos necesarios y, posteriormente, comenzar los trabajos para garantizar que la obra pueda ser terminada.
Para recibir y administrar las ayudas fue designado Jamel González, quien tendrá la responsabilidad de reunir los recursos y posteriormente ejecutar la construcción del nuevo hogar.
Isidro hizo un llamado a los ibaguereños y a todas las personas que tengan la posibilidad de colaborar. Para él, cualquier aporte, por pequeño que sea, representa una oportunidad para volver a contar con un techo digno y seguro.
La emergencia dejó al campesino con la esperanza puesta en la solidaridad. Mientras busca recuperar su hogar, espera que la comunidad se una a su causa y le permita volver a empezar.


