Las autoridades judiciales impusieron medida de aseguramiento intramural contra Ruiz Marín, capturado por la Policía Nacional tras ingresar de manera violenta a la vivienda de su expareja, incumpliendo una orden de alejamiento y protección vigente. El caso fue asumido por la Fiscalía General de la Nación, que presentó el material probatorio ante un juez de control de garantías, logrando que se dictara la medida privativa de la libertad.
La investigación penal revela que la víctima había denunciado al procesado en cuatro oportunidades distintas por presuntas agresiones físicas y verbales ocurridas en meses recientes. Estos antecedentes, sumados a la reiteración de conductas violentas, evidencian un patrón de reincidencia que ha encendido las alarmas en el norte del Valle del Cauca, donde se concentra buena parte de sus procesos judiciales.
Durante las audiencias, Ruiz Marín no aceptó los cargos imputados por el delito de violencia intrafamiliar agravada. Sin embargo, el ente acusador expuso su peligrosidad social al demostrar que registra antecedentes penales vigentes por tráfico de estupefacientes, además de múltiples anotaciones judiciales por lesiones personales y violencia doméstica contra la misma ciudadana. Estos elementos reforzaron la necesidad de imponer la medida de aseguramiento, con el fin de proteger a la víctima y evitar nuevas agresiones.
El caso refleja la complejidad de enfrentar la reincidencia criminal en la región, donde las autoridades han insistido en la importancia de fortalecer los mecanismos de protección y judicialización. La decisión judicial constituye un mensaje claro frente a quienes persisten en conductas delictivas, ratificando que la reiteración de agresiones y la acumulación de antecedentes no quedarán sin respuesta.
Ruiz Marín deberá enfrentar el juicio privado de la libertad, mientras continúan las investigaciones para establecer el alcance de sus vínculos con otros hechos delictivos registrados en el norte del Valle.




