Le dieron el pasaje al cielo

[responsivevoice_button voice="Spanish Latin American Male" buttontext="Escuchar Noticia"]
Compartir en

Víctor Alfonso Cantoñy, tuvo graves lesiones luego de ser atropellado por una buseta.

La muerte de Víctor Alfonso Cantoñy, un personaje ampliamente reconocido en Popayán, causó tristeza entre numerosos habitantes de la ciudad que durante años lo identificaron por sus particulares saludos en una de las intersecciones más transitadas del barrio Modelo.

El ciudadano falleció en un centro médico de la capital caucana luego de permanecer varios días bajo atención médica, tras resultar gravemente herido en un accidente de tránsito registrado en el sector de los semáforos del barrio Modelo. El hecho ocurrió hace aproximadamente cinco días en la calle 1N # 09-02, lugar donde el hombre acostumbraba ubicarse de manera cotidiana.

De acuerdo con la información conocida, el incidente se produjo cuando una buseta de servicio público lo atropelló en ese punto de la ciudad. A raíz del fuerte impacto, Cantoñy sufrió lesiones de gravedad, por lo que fue trasladado de inmediato a un centro asistencial de Popayán, donde los profesionales de la salud intentaron estabilizar su condición. Sin embargo, pese a los esfuerzos médicos, el ciudadano finalmente falleció debido a las complicaciones derivadas del accidente.

Durante años, Víctor Alfonso Cantoñy se convirtió en una figura familiar para quienes transitaban por este sector de la ciudad. Su presencia en los semáforos del barrio Modelo era habitual, y muchos conductores y peatones lo reconocían por sus expresiones prolongadas de “Bueeeenas tardes” y “Bueeeenos días”, con las que saludaba a quienes pasaban por el lugar.

La noticia de su fallecimiento generó múltiples reacciones entre ciudadanos que lo recordaban con afecto. Para muchas personas, su voz y su saludo cotidiano formaban parte del paisaje urbano de este sector de Popayán, donde se volvió una figura conocida para quienes transitaban por la zona.

Con el paso del tiempo, su presencia en ese cruce vial se volvió característica. A diario, quienes se detenían en el semáforo del barrio Modelo podían escucharlo dirigirse a los conductores y peatones con entusiasmo, un gesto que lo convirtió en un personaje querido y fácilmente identificable en la ciudad.

Tras conocerse su muerte, varias personas manifestaron su pesar por la pérdida de quien durante años acompañó con sus saludos la rutina diaria de quienes circulaban por este punto de la capital caucana. Su fallecimiento marca el final de la presencia de un personaje que, con sencillas palabras, logró ganarse el cariño de muchos payaneses.


Compartir en