Huawei presenta los Mate 90 con nuevos chips Kirin y apuesta renovada por sus propios procesadores

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Huawei presentó oficialmente en China su nueva familia de teléfonos inteligentes Huawei Mate 90, una generación que vuelve a colocar los procesadores Kirin, el sistema operativo HarmonyOS y el desarrollo propio de hardware en el centro de su estrategia para el mercado de gama alta.

La presentación tuvo lugar el 1 de octubre de 2026 y la compañía anunció una familia compuesta por diferentes versiones, entre ellas el Mate 90, Mate 90 Pro, Mate 90 Pro Max, una edición de colección del Pro Max y el Mate 90 RS ULTIMATE DESIGN. La venta en China comenzó el mismo día, con precios iniciales de 5.999 yuanes para el Mate 90.

La nueva generación llega en un momento particularmente relevante para Huawei. La compañía continúa desarrollando sus propios chips y ecosistema de software mientras enfrenta restricciones estadounidenses que han limitado su acceso a determinadas tecnologías avanzadas para la fabricación de semiconductores. Reuters señala que la nueva familia representa otro paso en el esfuerzo de Huawei por depender en mayor medida de tecnologías desarrolladas dentro de su propio ecosistema.

Una familia con diferentes procesadores Kirin

Uno de los principales elementos de la presentación fue la renovación de la plataforma Kirin. Sin embargo, no todos los integrantes de la familia utilizan exactamente el mismo procesador.

El Huawei Mate 90 incorpora el Kirin 9030, mientras que el Mate 90 Pro utiliza el Kirin 9035. En la parte superior de la familia aparece el Kirin 9050 Pro, utilizado en las configuraciones más avanzadas del Mate 90 Pro Max y en otros modelos premium. Las especificaciones oficiales de Huawei confirman el uso de Kirin 9030 en el Mate 90, Kirin 9035 en el Pro y Kirin 9050 Pro en el Pro Max.

Esto es importante porque la referencia a una nueva arquitectura Kirin no significa que todos los teléfonos utilicen exactamente el mismo diseño interno. La tecnología LogicFolding está asociada específicamente al Kirin 9050 Pro. Huawei la presentó como una arquitectura que utiliza una integración vertical de determinados circuitos para reducir la distancia de las conexiones dentro del chip y aumentar la densidad de transistores.

Huawei afirma que este enfoque permite reorganizar parte de la lógica del procesador en diferentes niveles conectados verticalmente. La compañía sostiene que la tecnología puede mejorar la densidad, el rendimiento y la eficiencia energética, aunque algunas de las cifras de rendimiento y densidad comunicadas por Huawei deben entenderse como datos proporcionados por el fabricante, no como mediciones independientes.

El Kirin vuelve a ser una pieza central de la estrategia de Huawei

El regreso de los Kirin a los teléfonos insignia tiene un contexto que va más allá de las especificaciones de un smartphone.

Huawei perdió durante años parte de su capacidad para acceder a determinados componentes y tecnologías de fabricación de chips debido a las restricciones comerciales estadounidenses. En este escenario, la empresa ha incrementado sus esfuerzos para desarrollar internamente procesadores, sistemas operativos y otras tecnologías necesarias para construir un ecosistema propio.

Reuters informó durante la presentación del Mate 90 que Huawei continúa enfrentando limitaciones en la capacidad china para producir semiconductores avanzados y que la fabricación de sus chips sigue relacionada con tecnologías de litografía DUV, mientras que el acceso a sistemas EUV continúa siendo limitado. La agencia también indicó que Huawei no ha confirmado oficialmente quién fabrica los chips Kirin, aunque existen reportes que relacionan su producción con SMIC.

Por eso, el Mate 90 no representa únicamente una actualización de cámaras, pantalla o batería. También funciona como una demostración del avance de Huawei en el desarrollo de su propia plataforma de hardware.

HarmonyOS 7 acompaña a los nuevos teléfonos

El otro componente fundamental de la nueva generación es el software. Todos los modelos de la familia Mate 90 utilizan HarmonyOS 7, la nueva versión del sistema operativo de Huawei.

La compañía busca una integración cada vez mayor entre sistema operativo, procesador, servicios en la nube y funciones de inteligencia artificial. Huawei describe esta estrategia como una integración vertical de hardware, software, chips y servicios.

Entre las funciones promocionadas por Huawei aparecen herramientas de inteligencia artificial, funciones de asistencia mediante Xiaoyi, opciones de intercambio entre dispositivos y diferentes características relacionadas con privacidad y seguridad.

Esta estrategia es especialmente relevante para Huawei porque HarmonyOS se ha convertido en una parte fundamental de su ecosistema tecnológico. En lugar de depender exclusivamente de plataformas externas, la compañía está intentando construir una experiencia más integrada alrededor de sus propios teléfonos, relojes, tabletas, computadores y otros dispositivos.

Pantallas OLED de nueva generación

La pantalla también recibió importantes actualizaciones en los modelos superiores.

El Mate 90 incorpora un panel OLED de 6,75 pulgadas, con resolución FHD+ de 2832 × 1280 píxeles y una frecuencia de actualización adaptativa de entre 1 y 120 Hz mediante LTPO. Huawei también incorpora atenuación PWM de alta frecuencia y una tasa de muestreo táctil de 300 Hz.

El Mate 90 Pro mantiene las 6,75 pulgadas, pero utiliza una pantalla OLED de doble capa, también con tecnología LTPO de 1 a 120 Hz. Huawei anuncia para este modelo un brillo máximo de hasta 12.000 nits en determinadas condiciones de medición.

En el Mate 90 Pro Max, la pantalla aumenta hasta 6,9 pulgadas y mantiene la tecnología OLED de doble capa y la frecuencia adaptativa de 1 a 120 Hz. Huawei también anuncia hasta 12.000 nits de brillo máximo para este modelo.

Estas cifras de brillo corresponden a las condiciones y métodos de prueba definidos por Huawei, por lo que no deben interpretarse automáticamente como el brillo sostenido que tendrá el teléfono en cualquier situación cotidiana.

Cámaras: Huawei continúa apostando por XMAGE

La fotografía sigue siendo otro de los pilares de la familia Mate.

El Mate 90 incorpora una cámara principal de 50 megapíxeles con apertura variable de F1.4 a F4.0, estabilización óptica y sensor RYYB. A esta se suman una cámara ultra gran angular de 40 megapíxeles y un teleobjetivo de 50 megapíxeles con estabilización óptica. El sistema también incluye la tercera generación de la cámara de color verdadero de Huawei.

En el Mate 90 Pro, Huawei conserva una configuración de tres cámaras traseras con sensores de 50, 40 y 50 megapíxeles, además de estabilización óptica y tecnología RYYB en diferentes componentes del sistema. La compañía integra estas cámaras con su plataforma de procesamiento fotográfico XMAGE.

En el Pro Max la propuesta fotográfica sube de nivel. Huawei promociona un teleobjetivo de gran tamaño de 200 megapíxeles, un sistema de cámara modular XMAGE Z10 y una cámara principal con un rango dinámico anunciado de hasta 18 EV.

La compañía también incorpora funciones de inteligencia artificial destinadas a fotografía, retratos y procesamiento de imágenes.

Baterías más grandes y carga rápida

La autonomía es otro de los apartados que recibió atención.

El Mate 90 incorpora una batería de 6.600 mAh, con carga por cable de hasta 66 W y carga inalámbrica de hasta 50 W.

El Mate 90 Pro mantiene una batería de 6.600 mAh, pero eleva la carga por cable hasta 100 W, además de admitir carga inalámbrica de 50 W. Huawei señala una duración máxima de reproducción de video de hasta 41 horas bajo sus condiciones de prueba.

El Pro Max utiliza una batería de 6.800 mAh, con carga por cable de hasta 100 W y carga inalámbrica de hasta 50 W.

Como ocurre con las cifras de rendimiento y autonomía de cualquier fabricante, los resultados reales pueden variar dependiendo del brillo de pantalla, aplicaciones utilizadas, conectividad, temperatura, versión del sistema y otros factores.

Resistencia y construcción

Huawei también presentó mejoras en la construcción física de los teléfonos.

El Mate 90 utiliza cristal Kunlun de tercera generación, mientras que los modelos Pro incorporan diferentes elementos de protección asociados a la denominada arquitectura Xuanwu de Huawei.

En los modelos correspondientes, la compañía anuncia certificaciones IP68 e IP69, incluyendo resistencia al agua bajo condiciones controladas de laboratorio. Huawei especifica que estas pruebas se realizan bajo estándares determinados y que la resistencia no es necesariamente permanente, ya que puede disminuir con el desgaste normal del dispositivo.

En el Pro Max, Huawei combina la estructura Xuanwu con vidrio Kunlun y otros elementos destinados a mejorar la resistencia del equipo.

Precios y disponibilidad inicial

La presentación también vino acompañada de los precios oficiales para el mercado chino.

El Huawei Mate 90 parte de 5.999 yuanes para la versión de 12 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento. La versión de 512 GB sube a 6.999 yuanes, mientras que la de 1 TB alcanza los 8.499 yuanes.

El Mate 90 Pro comienza en 6.999 yuanes con 12 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento. Dependiendo de la memoria y capacidad interna, el precio puede aumentar hasta los 9.999 yuanes.

Para el Mate 90 Pro Max, los precios iniciales reportados parten de 9.499 yuanes, mientras que las ediciones especiales alcanzan precios superiores. La familia también incluye el Mate 90 RS ULTIMATE DESIGN, dirigido al segmento más exclusivo de la gama.

Huawei estableció el 1 de octubre de 2026 como fecha de lanzamiento comercial inicial en China. Por el momento, estos precios corresponden al mercado chino y no deben convertirse directamente en precios finales para otros países, ya que una eventual llegada internacional podría incluir impuestos, distribución y otras diferencias comerciales.

¿Por qué es importante el Mate 90?

La importancia de la nueva familia Mate 90 va más allá de la actualización anual de un teléfono.

Por una parte, Huawei está utilizando estos dispositivos para demostrar la evolución de sus procesadores Kirin. El Mate 90 utiliza el Kirin 9030, el Pro incorpora el 9035 y los modelos superiores recurren al Kirin 9050 y 9050 Pro. Esto permite a la compañía cubrir diferentes niveles dentro de su propia gama premium.

Por otra parte, el Kirin 9050 Pro introduce en estos dispositivos la arquitectura LogicFolding, que Huawei presentó como una nueva manera de organizar determinadas partes de un procesador mediante conexiones verticales. La tecnología había debutado comercialmente en el Mate XT 2 antes de incorporarse a la nueva familia Mate 90.

Finalmente, la combinación entre Kirin y HarmonyOS muestra la intención de Huawei de controlar una parte cada vez mayor de la cadena tecnológica: desde el procesador y el sistema operativo hasta la fotografía computacional, la inteligencia artificial y la interacción entre dispositivos.

El contexto internacional detrás de la presentación

La llegada del Mate 90 ocurre mientras la industria mundial de semiconductores continúa marcada por restricciones comerciales y una fuerte competencia tecnológica.

En el caso de Huawei, las restricciones estadounidenses han dificultado su acceso a determinados componentes y tecnologías avanzadas. Reuters informó que la compañía sigue enfrentando limitaciones en la fabricación doméstica de chips avanzados, aunque continúa desarrollando soluciones propias para reducir el impacto de esas restricciones.

En este contexto, la presentación del Mate 90 permite observar cómo Huawei está intentando responder mediante el desarrollo de procesadores propios, un sistema operativo propio y una integración más estrecha entre hardware y software.

Eso convierte al nuevo teléfono en algo más que un producto de consumo: también es una muestra del estado actual de la estrategia tecnológica de Huawei y de los esfuerzos de la industria china por desarrollar capacidades propias en semiconductores.

Una nueva etapa para la familia Mate

Con el Mate 90, Huawei mantiene la fórmula que ha caracterizado a su gama alta: pantallas avanzadas, sistemas fotográficos XMAGE, baterías de gran capacidad y una fuerte integración entre hardware y software.

La principal novedad está en el papel que vuelve a desempeñar la familia Kirin. El salto entre el 9030, el 9035 y el 9050 Pro permite diferenciar los modelos, mientras que LogicFolding representa una de las tecnologías más particulares de la nueva generación de chips de Huawei.


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