El Tolima podría enfrentar una de las pérdidas fiscales más fuertes de los últimos años tras la expedición de un decreto del Gobierno Nacional que incrementa de manera drástica el IVA y otros impuestos al licor. La advertencia fue hecha por Victoria Castillo, gerente de la Fábrica de Licores del Tolima, quien alertó sobre una caída inmediata en las ventas y una reducción considerable de las rentas que recibe el departamento por este concepto.
Según explicó la funcionaria, estudios técnicos de elasticidad del consumo evidencian que los productos licoreros del Tolima son altamente sensibles a cualquier variación de precio. Con el aumento del IVA del 5 al 19 por ciento, sumado a otros tributos, la demanda podría reducirse en más del 30 por ciento, afectando recursos que hoy sostienen sectores como salud, educación y deporte.
El panorama más crítico se daría en los aguardientes, cuyos precios finales podrían incrementarse incluso por encima del 100 por ciento, haciendo inviable su comercialización formal. A esto se agregan el alza del salario mínimo y el aumento de los costos laborales, factores que pondrían en riesgo la capacidad productiva, los puntos de equilibrio financiero y los empleos directos e indirectos que genera la licorera.
Desde la Gobernación del Tolima se adelanta una defensa técnica ante el Gobierno Nacional para evitar lo que consideran un golpe fiscal de proporciones. Las autoridades advierten que, de mantenerse el decreto, se estimularía el contrabando, crecería la ilegalidad y se profundizaría el impacto económico negativo sobre miles de tolimenses.




