El fortalecimiento de los procesos sociales y productivos liderados por mujeres en diferentes
regiones del país ha venido tomando mayor relevancia en los últimos años, especialmente
en el contexto de la construcción de paz y la búsqueda de mayores garantías para el
ejercicio de sus derechos.
En este escenario, se ha realizado una inversión cercana a 20.000 millones de pesos
destinada a respaldar iniciativas orientadas a promover la participación, el liderazgo y la
autonomía económica de mujeres que han participado en procesos de reincorporación a la
vida civil. Estos recursos han permitido impulsar proyectos productivos, procesos de
formación y estrategias de acompañamiento que buscan mejorar sus condiciones de vida y
fortalecer su papel dentro de las comunidades.
Durante años, muchas de estas mujeres han enfrentado diferentes formas de exclusión
social y económica. Por ello, diversas iniciativas han centrado sus esfuerzos en abrir
espacios de participación, fomentar el liderazgo femenino y generar alternativas que
contribuyan a la construcción de proyectos de vida sostenibles.
Mariana Bravo, es líder de una organización conformada por mujeres firmantes del acuerdo
de paz y también por mujeres de las comunidades del Cauca, compartió parte de la
experiencia que han vivido en medio de los desafíos que implica el proceso de
reincorporación. Según explicó, muchas de ellas han tenido que enfrentar situaciones de
estigmatización, dificultades económicas y barreras sociales que han hecho más complejo
su camino hacia una nueva etapa de vida.
En este contexto surgió la iniciativa impulsada por mujeres que decidieron organizarse para
trabajar de manera colectiva y abrir espacios de participación, apoyo mutuo y construcción
de oportunidades. La organización nació con el propósito de fortalecer el enfoque de género
contemplado en el acuerdo de paz, promoviendo acciones que permitan visibilizar el papel
de las mujeres en los procesos de reconciliación y transformación social.
A través de diferentes actividades y proyectos, las integrantes de esta organización han
buscado generar alternativas que contribuyan al fortalecimiento de sus capacidades, al
liderazgo femenino y a la construcción de procesos productivos que les permitan mejorar
sus condiciones de vida. De esta manera, Asomanuelitas se ha convertido en un espacio de
encuentro y solidaridad entre mujeres que comparten historias similares y que trabajan
juntas para construir nuevas oportunidades dentro de sus territorios.




