Una nueva denuncia pone en evidencia presuntas irregularidades dentro del sistema de salud colombiano. De acuerdo con los reportes conocidos por las autoridades, varias EPS habrían prestado y cobrado servicios médicos utilizando la identidad de personas que ya habían fallecido.
El caso, que está siendo investigado por los entes de control, revela la posible existencia de un esquema de fraude que involucra la alteración de registros y la facturación de procedimientos inexistentes. Esta práctica no solo representa un daño económico al sistema de salud, sino también una grave falta de respeto hacia las familias de los fallecidos.
La Superintendencia Nacional de Salud y la Contraloría ya adelantan auditorías para establecer la magnitud del desfalco y determinar las responsabilidades penales y administrativas de las EPS implicadas. Mientras tanto, organizaciones ciudadanas y defensores del derecho a la salud han exigido sanciones ejemplares y mayor control sobre el manejo de los recursos públicos.




