José Eibar Perdomo Londoño murió baleado delante de sus familiares.
Consternación y temor permanece entre los habitantes del barrio Jesús Ángel González, en Florencia, luego de un ataque armado ocurrido al mediodía de este miércoles dentro de una vivienda del sector. La víctima fue identificada por las autoridades como José Eibar Perdomo Londoño, de 48 años, conocido popularmente como ‘El Mono’.
De acuerdo con las primeras hipótesis conocidas por investigadores, dos hombres que se movilizaban en motocicleta habrían llegado hasta la residencia del ciudadano y, presuntamente, ingresaron disparando de manera indiscriminada. El hecho ocurrió frente a varios integrantes de su familia.
Según versiones recopiladas en la zona, Perdomo Londoño permanecía en las afueras de la vivienda junto a su compañera sentimental y su hijo menor de edad, quien acababa de regresar de clases, cuando se produjo la balacera. En medio del pánico, el adolescente habría corrido para protegerse mientras los atacantes accionaban el arma repetidamente.
Testigos aseguraron haber escuchado más de seis detonaciones. Aunque la esposa de la víctima salió ilesa, José Eibar recibió múltiples impactos y falleció en el lugar antes de recibir asistencia médica. Habitantes del sector señalaron que el hombre era reconocido como una persona tranquila y respetuosa. Incluso, varios vecinos afirmaron sentirse sorprendidos por lo ocurrido, debido a que, presuntamente, no conocían amenazas o conflictos que lo relacionaran con situaciones violentas.
Entretanto, la mujer que acompañaba a la víctima permanece afectada emocionalmente y pide a las autoridades esclarecer cuanto antes las circunstancias del homicidio. Familiares y allegados también exigen resultados frente a este nuevo episodio de violencia que enluta a la capital caqueteña.
Por ahora, organismos judiciales adelantan la recopilación de testimonios y el análisis de cámaras de seguridad cercanas para intentar identificar a los responsables. No se descarta ninguna línea investigativa y una de las versiones preliminares apunta a que los autores materiales habrían llegado desde otra población vecina. Sin embargo, hasta el momento no existen capturas ni pronunciamientos oficiales concluyentes sobre los móviles del crimen.




