Después del terremoto, ¿qué pasa con las personas que sufren una amputación durante una emergencia?

[responsivevoice_button voice="Spanish Latin American Male" buttontext="Escuchar Noticia"]
Compartir en

El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el occidente de Colombia el pasado 10 de agosto dejó al país frente a una emergencia que va más allá de las labores de rescate y la atención inmediata. A medida que las zonas afectadas avanzan hacia una etapa de recuperación, también surge una pregunta sobre quienes sufren lesiones graves durante este tipo de eventos: ¿qué pasa con ellos después de superar la emergencia?.

En una emergencia de gran magnitud pueden presentarse lesiones por aplastamiento, fracturas complejas, lesiones vasculares, daños severos de tejidos blandos, traumatismos de extremidades y lesiones nerviosas. En algunos casos, cuando el daño es irreversible o existe un riesgo grave para la vida de la persona, puede ser necesaria una amputación. Sin embargo, el impacto no termina con la atención quirúrgica.

Para una persona que pierde una extremidad, comienza entonces un proceso de recuperación que puede involucrar medicina física y rehabilitación, fisioterapia, terapia ocupacional, psicología, especialistas en prótesis y otros profesionales.

“Cuando una persona pierde una extremidad como consecuencia de una situación traumática, la cirugía es apenas el comienzo de un proceso mucho más amplio. El paciente necesita recuperar fuerza, movilidad y equilibrio, pero también afrontar cambios emocionales y adaptarse a una nueva condición de vida. Por eso, en una emergencia es fundamental pensar desde el principio en lo que viene después en términos de rehabilitación, acompañamiento psicológico, acceso a una solución protésica adecuada y seguimiento para que la persona pueda recuperar progresivamente su autonomía y retomar las actividades que hacen parte de su vida”, explica Derly Patricia Martínez, gerente para el Desarrollo de Negocios de Latinoamérica de Ottobock.

Después del terremoto, ¿qué pasa con las personas que sufren una amputación durante una emergencia?

Siga leyendo:

¿Qué viene después de una amputación?

El proceso comienza con la atención quirúrgica, seguido por la recuperación de la fuerza, movilidad y equilibrio, el manejo del dolor y la preparación para la adaptación protésica. Cuando la persona está preparada, se evalúa y selecciona la prótesis, para luego iniciar su adaptación, entrenamiento y rehabilitación.

La oportunidad en este proceso es fundamental. Una rehabilitación integral ayuda a prevenir complicaciones, recuperar capacidades y avanzar hacia una mayor independencia. No se trata solo de entregar una prótesis, sino de garantizar que pueda utilizarse de forma efectiva y segura.

La recuperación también implica adaptarse a cambios en la vida familiar, laboral y social, y puede requerir apoyo psicológico y especializado. Con el acompañamiento adecuado, una amputación no significa renunciar a una vida activa. La recuperación depende, entre otros factores, del estado de salud, el nivel de amputación, la rehabilitación y el acceso a una solución protésica adecuada.

Una prótesis no es el final del proceso

En Colombia, diferentes organizaciones trabajan para acompañar a las personas que han sufrido una amputación, facilitando el acceso a procesos de rehabilitación y soluciones protésicas. Entre ellas se encuentra la Fundación Daniela Álvarez, que desarrolla iniciativas orientadas a brindar atención y apoyo a personas con discapacidad. Estas alternativas también pueden representar una vía de acompañamiento para quienes, después de una emergencia, deben iniciar un proceso de recuperación y adaptación a una nueva condición de vida.

La tecnología protésica busca responder a las necesidades de cada usuario, facilitando la estabilidad, la marcha y el desarrollo de actividades cotidianas. La elección depende del nivel de amputación, condición física, entorno, ocupación y objetivos personales.

En Colombia, un estudio encontró que el 61,4% de las personas con amputación de miembro inferior recibió una prótesis. Para Ottobock, esto demuestra que el acceso a una prótesis debe hacer parte de un proceso integral de valoración, rehabilitación y acompañamiento especializado.

Después del terremoto, ¿qué pasa con las personas que sufren una amputación durante una emergencia?

Temas de interés:

La atención también debe contemplarse desde el inicio de una emergencia: una amputación puede requerir rehabilitación, prótesis y seguimiento durante meses o incluso años.

“La recuperación de una emergencia puede durar mucho más que la emergencia misma. Por eso, los planes de respuesta deben contemplar desde el primer momento la continuidad de la atención y la participación de profesionales de rehabilitación y especialistas en soluciones protésicas. El objetivo no es solamente que una persona sobreviva, sino que tenga las herramientas necesarias para recuperar su movilidad, independencia y proyecto de vida”, concluye Derly.

Así, mientras Colombia avanza de la respuesta inmediata hacia la recuperación tras el terremoto, la atención de quienes sufren lesiones graves debe pensarse también en el mediano y largo plazo. Para las personas que enfrentan una amputación, sobrevivir al evento es apenas el primer paso de un proceso cuyo objetivo final es recuperar movilidad, autonomía y la posibilidad de retomar su proyecto de vida.


Compartir en