Ibagué despidió ayer a Andrés Santiago Suárez Marín, el niño de 11 años que murió tras quedar en medio de un ataque sicarial en la octava etapa del barrio Jordán, hecho que ha generado profunda indignación en la capital tolimense.
Familiares, amigos y ciudadanos acompañaron las honras fúnebres entre dolor y exigencias de justicia.Las autoridades avanzan en la investigación del crimen ocurrido durante un hecho donde también murió alias ‘Darwin’. La Sijín halló la motocicleta usada por los sicarios, reportada como robada. Se ofrece recompensa oficial por las capturas.
La Fiscalía y la Policía han señalado que el caso se encuentra bajo estricta investigación judicial, con el propósito de identificar a los responsables materiales e intelectuales del ataque. La seguridad en la zona fue reforzada tras el homicidio, con patrullajes adicionales y operativos de control, buscando evitar que hechos similares vuelvan a repetirse en la ciudad.
El asesinato del menor ha generado rechazo nacional y reabre el debate sobre la violencia urbana y la necesidad de medidas más contundentes contra el sicariato. Organizaciones sociales y defensores de derechos humanos han pedido que se garantice justicia pronta y efectiva, para que la muerte de Andrés Santiago no quede en la impunidad.




