En los últimos días, el departamento de Nariño ha registrado lluvias intensas que provocaron deslizamientos en rutas clave como Pasto–Mojarras y Pasto–La Unión. El más grave ocurrió en Caño Bajo, municipio de Chachagüí, donde más de 5.000 m³ de tierra cayó sobre la calzada, paralizando el tránsito.
Desde hace cuatro días, equipos de Invías, Ejército y bomberos trabajan sin descanso, utilizando maquinaria pesada para despejar el paso. Esto ha provocado etapa de aislamiento parcial y generó la apertura de rutas alternas en caminos vecinales y puentes provisionales para garantizar el abastecimiento local.
La Secretaría de Gestión del Riesgo habilitó centros de acopio para alimentos y agua, mientras coordinaba asistencia psicológica y social para las familias afectadas. Además, la Unidad de Víctimas (UARIV) puso en marcha un plan de contención emocional en las zonas vulnerables.
Las autoridades anunciaron estudios geotécnicos y protocolos de monitoreo de tierras, para prevenir futuras emergencias. Se estima que en los próximos días se normalice el tráfico, aunque permanecerá activo el control de riesgos hasta que la temporada de lluvias ceda.



