Charol Natalia Morales, una joven madre de 17 años, denunció una posible negligencia médica en el Hospital Universitario de la Capital Huilense, donde su bebé nació en condiciones críticas tras presuntas demoras en la atención. La madre, quien reside en Neiva, relató que solicitó en varias ocasiones una cesárea debido a la falta de dilatación y la ruptura de la fuente, pero los médicos le indicaron que debía esperar.
Complicaciones en el parto
Morales ingresó al hospital el 26 de enero con dolores de parto y fue evaluada por un ginecólogo. A pesar de haber iniciado el proceso de dilatación, el personal médico decidió mantenerla en observación sin practicarle una cesárea, argumentando que no era una emergencia. Sin embargo, al día siguiente, rompió fuente a las 4:00 p.m. y continuó perdiendo líquido amniótico hasta la noche, sin recibir la atención quirúrgica que solicitó.
“Yo le pedí a los médicos que me hicieran cesárea porque no pasaba de dos centímetros de dilatación, pero me dijeron que no era una emergencia y que debía esperar tres días para que la intervención fuera justificada”, afirmó Morales.
Nacimiento en condiciones críticas
El 28 de enero, a las 9:10 a.m., el bebé nació con graves complicaciones. Según la madre, al momento del parto, su hijo no lloró ni respiró, por lo que el personal médico tuvo que reanimarlo de urgencia y trasladarlo a la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatal (UCIN), donde permanece conectado a respiración artificial.
“El bebé nació casi muerto. No lloraba, no respiraba y tuvieron que intubarlo de inmediato. Ahora está en la UCI luchando por su vida”, relató la madre.
Respuesta del hospital y estado del bebé
Según Morales, los médicos le indicaron que la falta de líquido no era la causa del estado crítico de su hijo y que su situación no se debió a una falta de atención oportuna. Sin embargo, la madre insiste en que la demora en la cesárea puso en riesgo la vida del bebé y podría causarle secuelas a largo plazo.
Los médicos han informado que el recién nacido presenta inflamación en el cerebro debido a la falta de oxígeno durante el parto, lo que podría derivar en problemas neurológicos. Aunque el bebé ha mostrado mejoría, continúa bajo estricta supervisión médica.
Exigencia de respuestas y acciones legales
La joven madre exige que las autoridades competentes investiguen lo ocurrido y que el hospital asuma la responsabilidad en caso de que se confirme la negligencia.
“Si a mi hijo le pasa algo, es culpa del hospital. Yo pedí cesárea y no me escucharon. Si lo hubieran atendido a tiempo, no estaría en la UCI”, expresó.
Finalmente, este medio de comunicación intento conseguir un pronunciamiento oficial, pero hasta el día de ayer, el hospital no ha emitido ningún comunicado sobre la denuncia.




