La situación de derechos humanos en las comunidades rurales de Buenaventura,
especialmente en el Bajo Calima, es alarmante. Según Fresnel Bonilla, director
de la Fundación Étnica y Cultural en Defensa de los Derechos Humanos, ubicada
en la carrera 69A #8-27 del sector Comfamar del Distrito, se han reportado
múltiples casos de homicidios, desapariciones forzadas y desplazamientos. Bonilla
señaló que muchas familias permanecen confinadas y en resistencia en medio del
conflicto armado por el control territorial. “Nos informa el Ministerio Público que la
situación en derechos humanos es grave. Hay desapariciones, homicidios como el
reciente hallazgo del cuerpo de un joven, y otro desaparecido desde febrero”,
afirmó. Las víctimas, además de enfrentar la violencia, son re victimizadas por la
demora en la recolección de los cuerpos. “Las familias deben esperar días para
que las autoridades actúen”, agregó. Ante esta crisis, la organización hace un
llamado urgente a la Fiscalía, a la Fuerza Pública y al Gobierno Nacional para que
se adopten medidas efectivas que garanticen la protección de la vida y los
derechos de las comunidades afectadas por la violencia en esta región.



