La continuidad de un modelo educativo que durante años ha contado con la participación de
comunidades religiosas abrió un nuevo frente de discusión política en Popayán. Padres de
familia, estudiantes, docentes y directivos manifestaron preocupación ante posibles
cambios en varios establecimientos oficiales y solicitaron una revisión antes de adoptar
decisiones que puedan afectar la formación de miles de estudiantes.
La controversia llegó a la Asamblea Departamental del Cauca, donde el diputado William
Campiño asumió el compromiso de impulsar la discusión y gestionar la articulación
institucional con el Ministerio de Educación Nacional.
El anuncio se produjo durante una mesa técnica desarrollada en el Colegio Salesianas, con
participación de personeros estudiantiles, directivos, padres de familia, representantes de
las comunidades religiosas y autoridades. En el encuentro se plantearon inquietudes sobre
los posibles efectos administrativos, financieros, jurídicos y pedagógicos de modificar el
esquema vigente.
Campiño anunció que promoverá una sesión en la Asamblea para abordar públicamente el
tema, escuchar a los sectores involucrados y construir una solicitud formal dirigida al
Ministerio de Educación.
“Queremos respuestas claras”, señaló el diputado, quien planteó la necesidad de analizar
diferentes alternativas jurídicas y evaluar las consecuencias que tendría cualquier
modificación del modelo.
El debate ahora se traslada al escenario institucional, mientras la comunidad educativa
reclama claridad sobre las decisiones que puedan adoptarse. La petición busca que se
estudien opciones que permitan mantener la participación de las comunidades religiosas
cuando exista viabilidad jurídica y técnica, priorizando la continuidad y calidad del servicio
educativo.
El caso podría convertirse en uno de los temas educativos que genere mayor discusión
política en Popayán, debido al número de estudiantes, familias e instituciones que podrían
verse involucrados.




