Marco Tulio Velásquez Pulido alertó por emergencia arrocera en el municipio.
El alcalde Marco Tulio Velásquez Pulido encendió las alarmas al revelar que una parte significativa de las tierras productivas del municipio hoy permanece abandonada. La falta de rentabilidad y el aumento en los costos de producción estarían llevando a los agricultores a desistir de sembrar, golpeando de frente la economía local.
De acuerdo con el mandatario, cerca del 40% de las tierras destinadas históricamente al cultivo de arroz no están siendo trabajadas. Una cifra que preocupa si se tiene en cuenta que Ambalema cuenta con dos distritos de riego y que decenas de familias dependen directamente de esta actividad para su sustento diario.
El panorama es desalentador: productores que antes arrendaban predios ahora prefieren dejarlos quietos, ante el temor de no recuperar la inversión. Mano de obra más costosa, insumos por las nubes y gastos logísticos elevados han reducido al mínimo las utilidades. En muchos casos, según explicó el alcalde, las cuentas simplemente no dan.
La economía del municipio gira en buena parte alrededor del arroz, por lo que el abandono de tierras no solo afecta a los cultivadores, sino también al comercio, al transporte y a quienes viven de actividades asociadas a la cadena productiva.
Frente a la reciente resolución del Ministerio de Agricultura que fija un precio mínimo de compra para el arroz paddy verde, Velásquez Pulido fue claro: aunque la medida puede frenar la especulación, no soluciona el problema de fondo.
El valor establecido, afirmó, es prácticamente igual al del año anterior, pese a que en 2026 los costos de producción se incrementaron considerablemente. Esto significa que, aun con el precio mínimo, los agricultores continúan trabajando a pérdida.
Desde el Gobierno Nacional se informó que la Resolución 000042 del 4 de febrero de 2026 mantiene un régimen de libertad regulada y establece un piso obligatorio de protección para los productores, mientras se avanza hacia un mercado con mayor libertad de precios.
Sin embargo, en Ambalema la preocupación persiste. Las familias campesinas sienten que las medidas no responden a la realidad económica del sector. Si no hay cambios estructurales, advierten, el abandono podría aumentar y el arroz, símbolo productivo del municipio, seguiría perdiendo terreno.




