Pasto, Nariño.* Caminos que antes eran intransitables hoy conectan veredas, acercan servicios y sacan los productos del campo. Ese es el resultado que dejó la verificación en territorio del programa Huellas para la Paz en la subregión de La Sabana.El recorrido permitió constatar el avance de corredores rurales que fueron priorizados por sus necesidades más urgentes. Son obras puntuales, pero que cambian el día a día: facilitan el desplazamiento de las familias, el acceso a salud y educación, y el transporte de cosechas.Para el secretario de Infraestructura, Gabriel Osejo, el impacto es directo en la vida de la gente.> “Estamos garantizando transitabilidad en puntos donde antes no era posible. Estas obras conectan veredas, integran territorios y mejoran la calidad de vida de las comunidades rurales”, afirmó.Huellas para la Paz hace parte del Plan de Desarrollo “Nariño, Región País para el Mundo 2024-2027”, en su Línea Estratégica 5 de Sostenibilidad ambiental y ordenamiento territorial, que plantea el mejoramiento vial rural como eje de integración.Las intervenciones se ejecutan de manera conjunta con las Juntas de Acción Comunal en puntos críticos priorizados, lo que permite mejorar el acceso, la movilidad y la productividad en diferentes municipios del departamento.




