La solidaridad se ha multiplicado tras la emergencia, pero las autoridades advierten sobre falsas campañas de donación y recomiendan utilizar únicamente canales oficiales y verificables.
La tragedia provocada por el terremoto del pasado 10 de agosto de 2026 despertó una enorme ola de solidaridad en Colombia. Miles de ciudadanos, empresas, organizaciones sociales y colombianos en el exterior buscan aportar dinero, alimentos, elementos de higiene y otros suministros para las comunidades afectadas.
Sin embargo, en medio de la emergencia también han aparecido intentos de estafa mediante falsas campañas de donación, suplantación de entidades y solicitudes difundidas por redes sociales, por lo que antes de entregar cualquier aporte es fundamental verificar quién lo está recibiendo y cuál será el destino de los recursos.
La Agencia Presidencial de Cooperación Internacional de Colombia (APC Colombia) recomendó canalizar las ayudas mediante la institucionalidad de gestión del riesgo y señaló expresamente que no se deben realizar transferencias a cuentas personales, cadenas de WhatsApp, enlaces no verificados o mecanismos informales que se presenten como receptores de ayudas.
Para quienes desean realizar una donación económica, una de las alternativas más seguras es acudir directamente a los canales institucionales de organizaciones humanitarias reconocidas.
La Cruz Roja Colombiana, por ejemplo, habilitó mecanismos oficiales para recibir aportes destinados a la atención de las comunidades afectadas. También existen iniciativas de bancos de alimentos y mecanismos habilitados por autoridades territoriales.
La recomendación fundamental es sencilla: no utilizar el número de cuenta, enlace o código enviado por un desconocido sin comprobar previamente que corresponde realmente a la organización beneficiaria.
APC Colombia explicó que las ayudas deben articularse con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y con los Consejos Departamentales y Municipales de Gestión del Riesgo. El propósito es evitar que lleguen productos que no sean prioritarios o que las autoridades locales no tengan capacidad para almacenar y distribuir.
De hecho, las necesidades humanitarias cambian a medida que avanzan las evaluaciones. Entre los requerimientos preliminares identificados aparecen kits de alimentación, kits familiares de aseo, elementos para alojamiento, suministros de agua, saneamiento e higiene y equipos para atención hospitalaria, dependiendo del departamento.
Por eso, antes de enviar una donación en especie, también es conveniente consultar qué productos están siendo solicitados.
La Policía Nacional advirtió recientemente sobre la utilización de la tragedia para desarrollar fraudes mediante falsas campañas de donación y suplantación de entidades humanitarias, organismos gubernamentales y personas reconocidas.
Algunas señales de alerta son:
- Solicitudes de dinero desde cuentas personales.
- Mensajes que exigen transferencias inmediatas.
- Enlaces recibidos por WhatsApp o redes sociales que no pertenecen a la entidad.
- Campañas sin información clara sobre el responsable.
- Perfiles recién creados o sin antecedentes verificables.
- Peticiones para entregar datos bancarios, contraseñas o códigos de seguridad.
- Supuestas ayudas oficiales que solicitan dinero para acceder a subsidios o beneficios.
Una emergencia no elimina la necesidad de verificar. Al contrario, aumenta la importancia de hacerlo.
Otro aspecto importante es evitar enviar productos simplemente porque están disponibles en casa. Aunque la intención sea buena, las donaciones desorganizadas pueden generar dificultades logísticas.
La APC Colombia recomienda verificar previamente con las autoridades territoriales si existe una necesidad vigente y si hay capacidad para recibir, almacenar y distribuir los elementos.
La mejor ayuda, entonces, no necesariamente es la más grande, sino aquella que llega al lugar correcto, en el momento adecuado y a través de un mecanismo transparente.
El terremoto ha demostrado nuevamente la capacidad de los colombianos para unirse frente a una tragedia. Pero esa solidaridad debe estar acompañada de precaución.
Antes de donar, ingrese directamente al sitio web oficial de la organización, compruebe sus canales de atención y confirme los datos de la cuenta o mecanismo de aporte. No confíe únicamente en capturas de pantalla o mensajes reenviados.
Si encuentra una campaña sospechosa, la Policía indicó que los ciudadanos pueden reportar posibles casos de estafa a través del CAI Virtual, incluido su WhatsApp 323 273 3411.
En una emergencia nacional, cada aporte puede convertirse en alimento, agua, atención médica o elementos esenciales para una familia damnificada. Donar sí ayuda, pero hacerlo de manera segura garantiza que la solidaridad llegue realmente a quienes hoy más la necesitan.


