Fernando Borja Sánchez se pronunció ante la crisis cafetera regional.
El invierno no da tregua y comienza a pasar factura en uno de los sectores más representativos del Tolima: el café. Las lluvias persistentes que se han extendido durante semanas ya dejan ver sus consecuencias, con una preocupante caída cercana al 30% en la producción del grano en lo corrido de 2026.
Aunque el impacto ha sido principalmente agrícola, desde distintos sectores del gobierno se han encendido las alarmas. Entre ellos, el secretario de Cultura, Fernando Borja Sánchez, quien advirtió sobre las repercusiones sociales que esta crisis podría traer en las comunidades cafeteras.
El impacto ha sido más fuerte en municipios como Planadas, Villarrica, Fresno y Líbano, donde la economía depende en gran medida de la actividad cafetera. En estas zonas, los agricultores reportan dificultades para avanzar en la recolección debido a las condiciones climáticas adversas.
Las precipitaciones constantes han alterado los ciclos naturales del cultivo, especialmente el proceso de maduración del café, que depende en gran medida de la radiación solar. La falta de sol ha reducido procesos esenciales como la fotosíntesis, afectando directamente el crecimiento y la calidad del grano.
Esta situación no solo compromete la producción, sino también el sustento de miles de familias que dependen del café. A nivel nacional, otros sectores agrícolas también han reportado pérdidas debido a la intensa temporada invernal, lo que aumenta la preocupación por el impacto económico.
Pese al panorama complejo, el sector mantiene la esperanza de una pronta mejoría. Se espera que con la llegada de mayo disminuyan las lluvias, permitiendo que los cultivos retomen su ritmo normal y se recupere parte de la producción perdida.
El café sigue siendo uno de los pilares económicos del departamento. En el Tolima, 38 de los 47 municipios cuentan con cultivos, y más de 60 mil familias dependen directamente de esta actividad. Mientras tanto, voces como la de Fernando Borja Sánchez insisten en la necesidad de articular esfuerzos institucionales para apoyar a las comunidades afectadas por esta difícil situación.


