El volcán Puracé y la cadena volcánica Los Coconucos permanecen en alerta naranja,
según confirmó el Servicio Geológico Colombiano (SGC) mediante un boletín extraordinario,
en el que se advierte que continúan registrándose cambios significativos en los parámetros
de monitoreo, pese a la disminución observada en la actividad sísmica y en las emisiones
de ceniza durante las últimas horas.
De acuerdo con la entidad, en las últimas 24 horas se mantuvo la actividad sísmica
relacionada con el movimiento de fluidos al interior del volcán. Estos eventos estuvieron
representados principalmente por sismos de largo período y señales de tremor volcánico,
localizados bajo el cráter y a menos de un kilómetro de profundidad. Asimismo, fueron
registrados algunos sismos asociados al fracturamiento de roca de baja energía bajo el
centro eruptivo Piocollo.
Jhoe Sauca, líder indígena del resguardo Kokonuko, manifestó que cerca de 200 familias se
han visto afectadas por la caída de ceniza derivada de la actividad del volcán Puracé.
Según explicó, la situación ha generado graves impactos en el territorio, ya que el ganado
bovino comenzó a presentar síntomas de enfermedad tras la contaminación ocasionada por
la ceniza. Asimismo, señaló que las fuentes hídricas, los cultivos y los pastizales se
encuentran cubiertos por el material volcánico, lo que afecta tanto el abastecimiento de
agua como la producción agropecuaria y pone en riesgo el sustento de las comunidades
que habitan el resguardo.
El informe también señala que, aunque el número de sismos y las emisiones de ceniza
disminuyeron frente a jornadas anteriores, los niveles de dióxido de azufre (SO₂) continúan
muy por encima del promedio histórico para este volcán. A esto se suma el incremento en
las concentraciones de dióxido de carbono (CO₂) detectadas en el suelo, un
comportamiento que mantiene en alerta a los especialistas encargados del seguimiento
permanente del macizo volcánico.
Otra de las novedades reportadas por el SGC fue la detección de una anomalía térmica en
el fondo del cráter mediante la plataforma satelital MIROVA. Durante el último día también
se registraron tres emisiones de ceniza que alcanzaron aproximadamente 500 metros de
altura y se dispersaron hacia el occidente, provocando caída de ceniza en las veredas
Cristales, Loma Linda y 20 de Julio, en el municipio de Puracé, además de la cabecera
corregimental de Coconuco.
Las autoridades enfatizaron que la reducción temporal de algunos indicadores no significa
que el volcán haya recuperado un estado de estabilidad. Por el contrario, señalaron que los
registros actuales continúan siendo los más altos observados en este proceso de monitoreo
y reflejan una alteración importante en la dinámica interna del sistema volcánico.
Finalmente, el Servicio Geológico Colombiano reiteró la recomendación de no acercarse a
los cráteres de los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga debido al riesgo de emisiones
repentinas de ceniza y gases. También insistió en que la comunidad permanezca atenta a
los boletines oficiales, siga las instrucciones de los organismos de gestión del riesgo y
mantenga activos los planes de prevención mientras se conserve la alerta naranja.




