La alerta naranja por la actividad del volcán Puracé llevó a las autoridades del Cauca a
reforzar la coordinación institucional y revisar las capacidades disponibles para responder
ante una eventual emergencia. La Gobernación del Cauca lideró una mesa técnica con
participación de la UNGRD, el Servicio Geológico Colombiano, organismos de socorro y
representantes de Popayán, Puracé, Sotará y Timbío.
Durante la jornada se evaluó el comportamiento actual del volcán, las condiciones de
respuesta de los municipios y las medidas de preparación que se vienen implementando. El
encuentro también permitió revisar la comunicación del riesgo, considerada una
herramienta clave para evitar desinformación y facilitar que las comunidades conozcan
cómo actuar ante posibles escenarios de emergencia.

Uno de los puntos centrales fue la socialización del mapa de amenaza del volcán Puracé y
la aclaración de información difundida en redes sociales. Jaime Raigosa, geólogo del
Servicio Geológico Colombiano, explicó que se realizaron precisiones sobre algunos mapas
que circulan públicamente y que muestran sectores de Popayán supuestamente expuestos a
amenaza alta por flujos de lodo.
La intención, según las autoridades, es que las decisiones de prevención se fundamenten en
información técnica y oficial, especialmente mientras permanece la alerta naranja.
Wiesner Cortés, jefe de la Oficina Asesora para la Gestión del Riesgo de Desastres del
Cauca, señaló que el departamento busca establecer una estrategia de comunicación clara y
oportuna para que la población pueda acceder a información confiable y adoptar medidas
preventivas.
El encuentro representa además un desafío para las administraciones departamental y
municipales, que deberán demostrar capacidad de coordinación ante un eventual escenario
de emergencia. Alejandro Bravo, integrante del equipo de Respuesta a Emergencias de la
UNGRD, destacó la necesidad de conocer las capacidades de cada municipio y fortalecer
las acciones de respuesta.
La Gobernación anunció que continuará trabajando con los Consejos Municipales de
Gestión del Riesgo, la UNGRD, el Servicio Geológico Colombiano y los organismos de
socorro.



