El emprendimiento en el territorio continúa consolidándose como una alternativa de desarrollo económico para estudiantes, empresarios y pequeños productores que buscan fortalecer sus iniciativas y ampliar sus oportunidades de crecimiento. En ese contexto, se realizó un conversatorio que reunió experiencias exitosas y herramientas prácticas orientadas a la proyección de negocios hacia mercados nacionales e internacionales.
Durante el encuentro, los asistentes conocieron casos de empresarios que han logrado posicionar sus productos fuera del país, evidenciando que la internacionalización no es un proceso exclusivo de grandes compañías, sino una posibilidad real para emprendimientos locales que cuentan con acompañamiento, formación y visión de crecimiento.
El espacio permitió además reflexionar sobre los principales retos que enfrentan los emprendedores en su proceso de consolidación, especialmente en lo relacionado con el acceso a redes comerciales, financiamiento y capacitación. Los participantes coincidieron en que estos factores son determinantes para transformar ideas en proyectos sostenibles y competitivos.
Entre las participantes, Elizabeth Benavides, emprendedora de la marca Mi Dulce Helena, destacó el valor del espacio como una oportunidad para ampliar su visión de negocio y motivarse a explorar nuevos mercados. “Este conversatorio fue muy importante porque pude ver cómo uno puede exportar, incluso en cantidades pequeñas, y cómo una empresa puede seguir creciendo. Estos espacios nos permiten aprender, proyectarnos y encontrar nuevas oportunidades para nuestros emprendimientos”, expresó.
Sus palabras reflejan la realidad de muchos emprendedores que ven en estos escenarios una guía para fortalecer sus procesos y abrirse paso en mercados más amplios. La experiencia compartida también permitió evidenciar la importancia de la formación continua y el acompañamiento para avanzar en la consolidación de ideas productivas.
El encuentro dejó como conclusión que el emprendimiento requiere constancia, innovación y articulación entre distintos actores del ecosistema económico. La unión entre conocimiento académico, experiencias empresariales y apoyo institucional se presenta como una vía para reducir brechas y potenciar el desarrollo local.
Finalmente, los asistentes resaltaron que estos espacios no solo entregan herramientas técnicas, sino que también generan motivación y confianza para seguir creciendo, demostrando que el talento local tiene potencial para trascender fronteras y generar impacto social en la región.


