Johan GPA es señalado por amenazas y lesiones dirigidas a familia de líder comunal.
La denuncia pública realizada por el líder comunal del barrio La Gaviota, Narciso Páez, expone una cadena de hechos violentos que, según afirma, han puesto en riesgo la vida de su familia y evidencian una alarmante falta de respuesta institucional. El caso, que inició con un altercado vial, escaló rápidamente hacia ataques armados, amenazas persistentes y una profunda sensación de indefensión.
De acuerdo con el relato entregado por Páez, el primer episodio ocurrió cuando su hijo sufrió una caída luego de un cruce de palabras con uno de los integrantes de una banda en el sector, hecho que provocó daños en otra motocicleta. Lo que parecía un incidente aislado se convirtió en el inicio de un conflicto mayor. Horas después, el hijastro del líder comunal, quien se dirigía a visitar a su madre, fue interceptado en el sector y atacado con arma blanca y arma traumática por Johan GPA, presunto actor de las agresiones.
Luego de la agresión, según denunció Páez, los atacantes habrían señalado al joven como “una rata de otro barrio”, expresión que, en su versión, fue utilizada para justificar la brutalidad del ataque colectivo. El joven resultó con heridas de consideración y tuvo que ser trasladado de urgencia a una clínica, donde permanece bajo atención médica especializada.
Narciso Páez señaló directamente a Johan GPA como el presunto responsable del ataque contra su hijastro. Desde ese momento, aseguró que el implicado ha difundido mensajes intimidantes a través de sus redes sociales, los cuales estarían presuntamente dirigidos tanto a él como a su núcleo familiar. Estas publicaciones, afirmó, han incrementado el miedo y la tensión en el hogar.
El líder comunal también manifestó que, pese a múltiples llamadas de auxilio en otros momentos, la Policía no ha acudido oportunamente al sector. Incluso denunció presuntos favorecimientos hacia los agresores, al no evidenciarse acciones contundentes para frenar la violencia. Mientras el joven continúa hospitalizado, los señalados habrían interpuesto denuncias por lesiones personales, versión que Páez rechaza, asegurando que los implicados se encuentran sin heridas visibles.
A esto se suma que, según explicó, ha intentado formalizar la denuncia ante Policía, Fiscalía y otras autoridades, sin lograr que el proceso avance correctamente por falta de orientación y respuesta. Ante el abandono institucional, el temor constante y la exposición permanente al riesgo, Narciso Páez concluyó que la única salida viable para proteger su vida y la de su familia sería abandonar el barrio, dejando atrás su hogar y su labor comunitaria.



