La diáspora venezolana en Bogotá desconfía del gobierno de Delcy Rodríguez

[responsivevoice_button voice="Spanish Latin American Male" buttontext="Escuchar Noticia"]
Compartir en

La captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero de 2026 en un operativo de Estados Unidos marcó un hito histórico que muchos venezolanos en el exilio celebraron con el himno nacional en las plazas de Bogotá, Madrid y Miami. Sin embargo, a 80 días de aquel suceso, la euforia inicial se ha transformado en un escepticismo punzante. Para los 2.8 millones de migrantes en Colombia, la pregunta es una sola: ¿Se ha ido el chavismo o solo ha cambiado de rostro?

El sentimiento en la calle: «Siguen los mismos con las mismas»

En las barriadas y talleres de Bogotá, el sentir de ciudadanos como Argemiro Villero, un mecánico de 60 años, resume la frustración generalizada. Pese a que Maduro y Cilia Flores comparecen ante una corte en Nueva York por cargos de narcoterrorismo, la estructura de poder en Caracas parece haber aplicado la máxima del «gatopardismo»: cambiar todo para que nada cambie.

«Cuando capturaron a Maduro lloré de emoción, creí que las cosas iban a mejorar, pero yo veo todo igual», relata Villero. Este sentimiento es compartido por profesionales como Soranlly Casas, ingeniera de sistemas, quien advierte que la continuidad del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) bajo el mando de Delcy Rodríguez no ofrece garantías para un retorno seguro.

La Ley de Amnistía bajo la lupa

Uno de los pilares del nuevo discurso de Rodríguez es la Ley de Amnistía aprobada en febrero. Según Jorge Arreaza, más de 300 presos políticos han sido liberados. No obstante, organismos internacionales y la ONU mantienen las alertas encendidas. La falta de registros públicos oficiales y las denuncias de que cientos de personas siguen detenidas por motivos políticos sugieren que estas liberaciones son más un gesto comunicacional para apaciguar a la comunidad internacional que un compromiso real con los derechos humanos.


Compartir en

Te Puede Interesar