
El presidente venezolano Nicolás Maduro pidió al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) la retirada de la nacionalidad del dirigente opositor Leopoldo López, a quien acusó de realizar un “llamado grotesco, criminal e ilegal a la invasión militar” de Venezuela.
Según un comunicado difundido por la vicepresidenta ejecutiva Delcy Rodríguez, Maduro presentó el viernes un recurso ante el TSJ en el que se acusa a López además de “promover permanentemente el bloqueo económico” y de “llamar al asesinato masivo de venezolanos en complicidad con gobiernos y enemigos extranjeros”.
El escrito oficial señala que la solicitud se apoya en el artículo 130 de la Constitución venezolana, que obliga a los ciudadanos a “honrar y defender a la patria, sus símbolos y valores culturales; resguardar y proteger la soberanía, la nacionalidad, la integridad territorial, la autodeterminación y los intereses de la nación”.
Al mismo tiempo, se hace referencia a la Ley Orgánica Libertador Simón Bolívar, aprobada en noviembre del año pasado, que contempla sanciones como prisión, multas o inhabilitación para quienes promuevan o participen en sanciones extranjeras contra Venezuela.
Sin embargo, la propia Constitución venezolana en su artículo 35 establece que los ciudadanos “por nacimiento no podrán ser privados de su nacionalidad” y que ésta “solo podrá ser revocada mediante sentencia judicial, de acuerdo con la ley”.
La petición del Gobierno se produjo días después de que López, en una entrevista con Agencia EFE en Madrid, manifestara que la negociación política ya no era útil para lograr un cambio en Venezuela y expresó que su fórmula era “la presión” de EE.UU., a la vez que avaló un eventual despliegue militar estadounidense en aguas venezolanas para lograr un “cambio de régimen”.
El caso abre un nuevo capítulo en la crisis política venezolana, donde la oposición denuncia represión y el gobierno acusa a sus adversarios de acciones que atentan contra la soberanía nacional.




