La vigilancia ciudadana sobre el manejo de los recursos públicos destinados a poblaciones vulnerables empieza a tomar mayor fuerza en Neiva. Así lo demuestra el trabajo que viene liderando Tania Retamart, representante legal de Condisco Huila, quien ha asumido un rol activo desde el Comité de Control Social para la Veeduría de los Recursos Públicos dirigidos a personas con discapacidad y sus cuidadores en la capital huilense.
Desde este escenario de participación ciudadana, Retamart ha venido promoviendo una incidencia constante ante las instituciones responsables de formular, ejecutar y supervisar programas sociales, con el propósito de garantizar que los recursos asignados realmente lleguen a quienes los necesitan y se utilicen conforme a la normatividad vigente. Su labor se ha enfocado en fortalecer los mecanismos de seguimiento, exigir transparencia administrativa y generar espacios de diálogo entre la comunidad y las entidades públicas.
El Comité de Control Social, del cual hace parte Condisco Huila, se consolida como una instancia clave para la defensa de los derechos de la población con discapacidad y de quienes cumplen el rol de cuidadores, un sector históricamente rezagado en términos de acceso efectivo a políticas públicas. Desde allí se analizan contratos, programas, presupuestos y procesos administrativos, con el fin de identificar posibles falencias, retrasos o inconsistencias en la ejecución de los recursos.
Control
Tania Retamart ha insistido en que la veeduría no debe entenderse como una acción de confrontación, sino como un ejercicio legítimo de participación democrática que busca corregir, mejorar y fortalecer la gestión pública. En ese sentido, ha reiterado la importancia de que las entidades territoriales asuman una actitud abierta frente al control social y respondan con información clara, oportuna y verificable.
Uno de los principales énfasis de su trabajo ha sido visibilizar las necesidades reales de las personas con discapacidad y de sus cuidadores, quienes enfrentan barreras económicas, sociales y administrativas para acceder a los beneficios que por ley les corresponden. Según se ha expuesto desde el comité, la correcta inversión de los recursos puede marcar una diferencia significativa en calidad de vida, inclusión y autonomía.
La labor adelantada por Condisco Huila también ha permitido fortalecer la organización comunitaria, capacitar a líderes sociales en temas de control fiscal y promover una cultura de corresponsabilidad ciudadana. Estas acciones buscan que la población beneficiaria no solo sea receptora de programas, sino también protagonista en la vigilancia de los mismos.
Finalmente, desde el Comité de Control Social se reiteró el llamado a las autoridades locales para mantener canales permanentes de concertación y rendición de cuentas. El ejercicio de veeduría liderado por Tania Retamart se perfila como un paso firme hacia una gestión pública más transparente, incluyente y alineada con los derechos de la población con discapacidad en Neiva.




