El sueño del Unión Magdalena de mantenerse en la máxima categoría del fútbol colombiano llegó a su fin este sábado 25 de octubre, tras caer 1-0 ante Once Caldas en el estadio Palogrande de Manizales. Con este resultado, y sumado a la victoria de Boyacá Chicó sobre Envigado, el conjunto samario selló matemáticamente su descenso a la Primera B para la temporada 2026.
El único gol del encuentro llegó al minuto 43, obra del eterno goleador Dayro Moreno, quien aprovechó un descuido defensivo del Unión para marcar de cabeza. El tanto bastó para inclinar la balanza a favor del equipo blanco, que dominó gran parte del compromiso con mayor posesión (53%) y más remates al arco (5 frente a 4).
Unión Magdalena intentó reaccionar en el segundo tiempo, pero la falta de claridad en el último cuarto de cancha volvió a ser su gran problema. Pese a los 12 remates totales y cuatro llegadas directas, el equipo no logró vencer al portero rival y se despidió de la Primera A sin poder revertir una tendencia que lo condenó durante todo el torneo.
La derrota fue un golpe devastador para la afición samaria, que hasta el último momento mantuvo la esperanza de un milagro. Sin embargo, la combinación de resultados terminó siendo lapidaria. En Tunja, Boyacá Chicó venció 2-0 a Envigado con una destacada actuación de Jairo Molina, autor de los dos tantos que definieron el futuro de ambos clubes.
Molina fue la gran figura de la jornada. Con su doblete, el delantero aseguró la permanencia del Chicó en la Primera A y, al mismo tiempo, sentenció el destino del Unión. Los goles llegaron en momentos claves del partido: uno en el primer tiempo tras un potente remate cruzado, y otro en el complemento, luego de una jugada colectiva que desarmó la defensa antioqueña.
El descenso del “Ciclón Bananero” marca el final de una etapa llena de altibajos. A lo largo del campeonato, el equipo no logró consolidar un proyecto sólido ni mantener regularidad, acumulando derrotas determinantes en los momentos más críticos. Los errores defensivos, la falta de gol y la inestabilidad institucional fueron factores que pesaron más que el esfuerzo de sus jugadores.
Con esta caída, Unión Magdalena volverá a la Primera B, categoría donde intentará reconstruirse y buscar el regreso al fútbol de élite colombiano. Mientras tanto, Boyacá Chicó celebra su permanencia con el lema “seguimos siendo de primera”, impulsado por el heroico rendimiento de Jairo Molina, el hombre que cambió la historia de la jornada y se ganó un lugar en la memoria de los ajedrezados.


