Las autoridades en Tuluá confirmaron la identidad de la víctima del ataque sicarial ocurrido en la mañana, en la vía que conduce de Tuluá a Andalucía, a la altura del sector conocido como la Vuelta de las Feas. Se trata de Rodrigo Hernán Duque Quintero, residente en el municipio de Andalucía, quien se movilizaba en una motocicleta Yamaha Crypton de placas KEB-29G. El vehículo fue encontrado a un costado del cuerpo, lo que permitió establecer rápidamente la relación entre la víctima y el automotor.
En un inicio, algunos testigos pensaron que podía tratarse de un accidente de tránsito. Sin embargo, las evidencias levantadas en el sitio confirmaron que se trató de un homicidio. Las heridas y traumatismos que presentaba el cuerpo no correspondían a un choque o caída, sino a impactos de arma de fuego y golpes que evidencian la violencia del ataque. La motocicleta hallada junto al cadáver descartó, de manera preliminar, que el móvil fuera un hurto, pues no hubo despojo de pertenencias ni intento de robo.
Las autoridades adelantan las investigaciones para establecer los móviles y responsables de este nuevo hecho violento que marca el inicio del mes en la región. La Policía Judicial y la Fiscalía trabajan en la recolección de pruebas, entrevistas y análisis de cámaras de seguridad cercanas, con el fin de reconstruir la ruta de la víctima y los posibles movimientos de los atacantes. El sector de la Vuelta de las Feas, conocido por su tránsito constante de motocicletas y vehículos particulares, quedó marcado por la escena del crimen. La presencia de uniformados, el acordonamiento del área y el levantamiento del cuerpo generaron inquietud entre los transeúntes y habitantes de la zona.
Versiones Preliminares
Rodrigo Hernán Duque Quintero, según versiones preliminares, era un hombre conocido en Andalucía, lo que aumenta la conmoción en el municipio vecino. Su muerte se suma a la lista de homicidios que golpean la región y que mantienen a la comunidad en un estado de alerta permanente.
La ciudadanía, entre la expectativa y el escepticismo, aguarda más noticias sobre el caso. Sin embargo, persiste el cinismo de que nada cambiará y que la violencia seguirá repitiéndose como una rutina dolorosa. El ataque sicarial contra Duque Quintero deja una nueva herida en el Valle del Cauca, un recordatorio de la fragilidad de la seguridad y de la urgencia de respuestas efectivas frente a la criminalidad que no da tregua.




