Así trafican el Tusi las bandas delincuenciales de Bogotá

El Tusi es una de las drogas más distribuidas en Bogotá. Las bandas buscan adictos que distribuyan pequeñas cantidades a cambio de su dosis.
Tusi en Bogotá. Imagen referencia.

El tráfico y consumo de Tusi no solo afecta a Colombia, a nivel mundial los gobiernos, luchan día a día, contra esto problemática de nunca acabar.

Una de las drogas más comunes entre los jóvenes es el Tusi, que la hacen ver como inofensiva, sin embargo, es un completo veneno.

En dosis altas, esta sustancia puede generar experiencias delirantes, con un alto grado de excitación, que puede llegar a complicarse.

Esta sensación «falsa» de bienestar produce apego sicológico de volverlo a hacer, y es justo ahí cuando el negocio se vuelve rentable.

¿Qué es el Tusi?

La sustancia original es un químico que mezcla la psicodelia del LSD y la euforia causada por el éxtasis.

El Tusi llegó a Colombia hace unos años, y sus traficantes decidieron cambiar la mezcla original por ketamina mezclada con benzodiacepina y opiáceos.

Los ingredientes con los que han combinado el Tusi van desde medicamentos para tratar problemas de corazón y vasodilatadores como viagra, entre otros.

Asimismo, le agregaron edulcorante y colorantes, haciéndola más atractiva para distribuirla en las fiestas.

La base del Tusi es un medicamento que llega a Colombia por contrabando, llamado ‘ketamina’. Por lo general, es usado para anestesiar grandes animales y en humanos tiene propiedades alucinógenas.

Además de las adicción tan potente que genera el Tusi, las bandas criminales meten a los adictos en el proceso de compra y venta.

Con lo que venden, pagan lo que consumen. Por ejemplo, les dan diez papeletas, dos para que se las consuman y ocho para vender, por lo que debían responder por 800.000 pesos, pero eso en realidad no pasa, ellos se consumen ocho y realmente venden dos.

dijo un testigo.

Así usan las bandas a los adictos

Las organizaciones dedicadas dedicadas al expendio de Tusi no buscan a consumidor sino a un adicto, pues mientras más consuman, más le pagan.

Sin embargo, muchas veces se aprovechan de su dependencia a la droga y los envuelven para que puedan distribuir pequeñas cantidades y pagar su dosis diaria.