Gracias a esta acción preventiva, se logró descongestionar el saturado cuarto frío de Medicina Legal.
En un hecho que generó todo tipo de comentarios en la capital tolimense, la Alcaldía de Ibagué arrendó nuevas tumbas para trasladar 21 cuerpos que permanecían hacinados en el cuarto frío de Medicina Legal. La medida fue adoptada luego del requerimiento urgente de la Procuraduría General de la Nación, que advirtió sobre el riesgo inminente de una emergencia sanitaria por la falta de bóvedas disponibles para la inhumación estatal de cadáveres no reclamados.
Según informó el ente de control, la administración municipal respondió de manera inmediata al llamado, convocando al comité de gestión del riesgo y gestionando espacios adicionales en el cementerio local. Gracias a esta acción preventiva, se logró descongestionar el saturado cuarto frío de Medicina Legal, donde los cuerpos no identificados estaban almacenados más allá de su capacidad permitida.
“La oportuna intervención de las autoridades evitó una crisis de salud pública y demuestra la importancia de la coordinación institucional”, destacó la Procuraduría, que además señaló que continuará vigilando el cumplimiento de las normas sanitarias y de derechos humanos en estos procesos.
El traslado de los cuerpos fue realizado bajo estrictas medidas de bioseguridad y con el acompañamiento de personal especializado. Con esta actuación, la Alcaldía busca evitar que se repitan situaciones de hacinamiento mortuorio, que podrían afectar no solo la salubridad pública, sino también la dignidad de los fallecidos. Una acción que, aunque necesaria, evidencia la crítica situación funeraria que enfrenta Ibagué.


