Los gremios transportadores de los departamentos de Cauca y Nariño anunciaron un paro indefinido que comenzará el próximo domingo 16 de junio, como medida de presión ante lo que consideran un abandono estatal frente a los graves problemas de seguridad y sostenibilidad que enfrenta el sector.
Según los voceros del comité organizador, la decisión se tomó luego de varios intentos fallidos de diálogo con el Gobierno Nacional. Entre sus principales reclamos están el aumento del precio de los combustibles, la falta de garantías para transitar por corredores afectados por el conflicto armado y el deterioro de la red vial.
“La situación es insostenible. Nuestros conductores arriesgan la vida todos los días y, además, el costo de operar es cada vez más alto. No tenemos otra opción que irnos a paro”, aseguró uno de los líderes del movimiento transportador en Nariño.
El anuncio del cese de actividades genera preocupación en los distintos sectores económicos del suroccidente colombiano, que temen desabastecimiento de alimentos, insumos y dificultades en la movilidad de pasajeros y carga.
Las autoridades locales y regionales han solicitado al Gobierno abrir espacios urgentes de concertación para evitar que el paro se concrete, mientras la Defensoría del Pueblo y la Procuraduría instan a garantizar los derechos tanto de los manifestantes como de la ciudadanía.
La posibilidad de bloqueos en vías estratégicas como la Panamericana mantiene en alerta a las comunidades y al sector productivo de la región, que históricamente ha sido afectado por este tipo de protestas.



