Tragedia laboral en San Vicente del Caguán

Marco Antonio Ríos Rodríguez murió a causa de una descarga eléctrica mientras trabajaba en San Vicente del Caguán.
Marco Antonio Ríos Rodríguez murió a causa de una descarga eléctrica mientras trabajaba en San Vicente del Caguán.
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Un trágico accidente laboral se registró en el barrio Las Margaritas de San Vicente del Caguán, al norte del Caquetá. Marco Antonio Ríos Rodríguez, reconocido electricista conocido por todos como ‘El Chamo’, falleció de manera inmediata luego de recibir una descarga eléctrica mientras realizaba trabajos en un poste de energía de alto voltaje.

Según la información preliminar, el electricista se encontraba manipulando cables de alta tensión en cercanías a líneas de media tensión, cuando accidentalmente hizo contacto con una fuente de corriente que le provocó la descarga mortal. El impacto fue tan fuerte que su cuerpo quedó suspendido en la parte superior del poste, lo que obligó la intervención de los bomberos de la localidad, quienes desplegaron un operativo para poder descenderlo en medio de la consternación de los habitantes del sector.

El hecho generó alarma entre la comunidad, que se agolpó en el lugar mientras los organismos de socorro desarrollaban las maniobras de recuperación del cuerpo. La escena fue descrita por testigos como dramática y dolorosa, pues muchos conocían de cerca al electricista fallecido.

Víctima reconocida

Marco Antonio, oriundo de Florencia y residente desde hacía varios años en San Vicente del Caguán, se había consolidado como un referente en el área eléctrica gracias a su experiencia y compromiso con cada labor. Su nombre era sinónimo de confianza en el departamento, donde constantemente prestaba sus servicios a empresas, comercios y familias que requerían de su conocimiento.

Amigos y colegas lo describen como un hombre alegre, trabajador y solidario, siempre dispuesto a ayudar sin importar la hora ni la dificultad del trabajo. ‘El Chamo’, como era llamado con cariño, se había ganado el respeto de la gente no solo por su habilidad técnica, sino por su sencillez y disposición para servir.

Su muerte deja un profundo vacío entre sus allegados y se convierte en un llamado de atención sobre la importancia de reforzar las medidas de seguridad en trabajos de alto riesgo.

Dolor comunitario

La noticia de su fallecimiento se difundió rápidamente en redes sociales, donde decenas de mensajes de despedida y homenajes resaltaron su aporte a la comunidad caqueteña. Para muchos, Marco Antonio no era solamente un electricista, sino un amigo cercano y un ejemplo de superación personal.

Finalmente, las autoridades locales lamentaron lo ocurrido y recordaron que las labores con líneas de alta tensión deben realizarse con equipos certificados y protocolos de seguridad rigurosos. Este accidente reabre el debate sobre las condiciones laborales de los electricistas independientes, quienes en ocasiones enfrentan riesgos sin las garantías adecuadas.


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