La procuraduría indaga posibles fallas tras muerte de vigilante en obra pública.
La investigación sobre la muerte del vigilante Félix Antonio Ramírez Hermosa comenzó a tomar un nuevo rumbo luego de que la Procuraduría Provincial de Instrucción de Neiva abriera una indagación previa para establecer si existieron posibles fallas disciplinarias relacionadas con el accidente ocurrido en la carrera 7 con calle 57 de la capital huilense. El proceso busca esclarecer responsabilidades al interior de Las Ceibas Empresas Públicas de Neiva E.S.P., entidad señalada en medio de las primeras versiones conocidas del caso.
El ente de control adoptó la decisión tras analizar un informe periodístico donde se expusieron las circunstancias del hecho y las denuncias hechas por familiares de la víctima, quienes aseguraron que algunas pertenencias del hombre desaparecieron mientras era auxiliado tras el siniestro.
Según el Ministerio Público, las dudas recaen sobre una posible falta de señalización y presuntas omisiones en las medidas preventivas frente a trabajos de alcantarillado que, al parecer, se desarrollaban en ese sector de la ciudad. Félix Antonio Ramírez se desplazaba en motocicleta desde el barrio Galindo hacia Las Palmas, donde laboraba como guarda de seguridad de la empresa Timanco Limitada, cuando terminó cayendo en una zanja que le provocó heridas fatales.
Dentro de las actuaciones ordenadas, la Procuraduría solicitó a Las Ceibas documentación relacionada con el gerente Andrés Eduardo Charry, además de información técnica sobre el tipo de intervención que se adelantaba en el lugar. También pidió aclarar si existían contratos de obra, permisos de intervención vial y autorizaciones expedidas por la Secretaría de Vías e Infraestructura de Neiva.
Frente al caso, Charry aseguró que el hecho habría sido consecuencia del rompimiento inesperado de una tubería y no de trabajos programados por la entidad. Indicó que, según versiones recopiladas, el motociclista intentó esquivar la emergencia justo cuando el pavimento cedió repentinamente.
El funcionario insistió en que no existía ninguna obra en ejecución en ese punto y defendió que era imposible advertir un daño que, según afirmó, ocurrió de manera simultánea al paso de la víctima. No obstante, confirmó que horas después, personal de la empresa acudió al lugar para reparar la fuga y restaurar la vía.
El accidente ocurrió sobre las 4:50 de la madrugada del 15 de abril. Aunque Félix Antonio Ramírez fue trasladado con vida a la clínica Medilaser, falleció posteriormente debido a la gravedad de las lesiones. El caso sigue rodeado de interrogantes mientras avanzan las investigaciones oficiales.


