La actividad comunitaria premió el pesebre sostenible y decoraciones barriales.
El 25 de diciembre Puerto Tejada vivió una celebración navideña que trascendió lo decorativo para convertirse en un ejercicio de integración social y conciencia ambiental. Durante esta temporada, el líder comunitario y social Andrés Angulo, acompañado de su grupo de trabajo, realizó la entrega de la premiación destinada a reconocer el pesebre ecológico y las calles mejor decoradas del municipio. Este proceso valoró especialmente el compromiso ciudadano, evidenciado en la participación activa de los habitantes que asumieron la Navidad como una oportunidad para fortalecer la unión barrial, expresar creatividad y reafirmar su sentido de pertenencia.
La iniciativa destacó el uso de elementos ecológicos en la elaboración del pesebre, promoviendo prácticas responsables en el marco de las festividades. De igual manera, la decoración de las calles se convirtió en un símbolo de organización comunitaria, donde la iluminación y los detalles navideños reflejaron el esfuerzo colectivo por resaltar el espíritu de esta época. El acompañamiento de Andrés Angulo y su equipo reafirmó el trabajo conjunto entre liderazgo social y comunidad, consolidando un mensaje orientado al cuidado del entorno y a la construcción de convivencia.
El desarrollo de esta actividad permitió reafirmar valores asociados a la solidaridad, el respeto y la colaboración, pilares que se hicieron visibles en cada uno de los sectores participantes. Las familias y vecinos se vincularon de manera voluntaria, transformando los espacios públicos y privados en escenarios cargados de luz, color y esperanza. El pesebre ecológico, reconocido oficialmente durante la jornada, simbolizó la importancia de proteger el medio ambiente aun en medio de la celebración decembrina.
Las calles premiadas, por su parte, dieron cuenta del esfuerzo organizado de los habitantes, quienes asumieron la ornamentación como una expresión cultural y social. La iniciativa impulsada por Andrés Angulo, líder comunitario y social, junto a su equipo de trabajo, ratificó la relevancia de promover actividades que integren tradición y responsabilidad ambiental. Puerto Tejada vivió así una Navidad que unió a sus habitantes en torno a la protección del entorno, el trabajo conjunto y la renovación del mensaje de esperanza propio de esta época, dejando en evidencia que la participación ciudadana continúa siendo un factor determinante para fortalecer la identidad local y consolidar escenarios de encuentro comunitario.




