En las últimas semanas, una tormenta solar severa puso en alerta a Colombia y generó inquietud sobre sus posibles efectos. El profesor Óscar Amaya, director de la Fundación Casa de la Ciencia en Buga y reconocido por su labor educativa, explicó la naturaleza de este fenómeno con un enfoque claro y pedagógico.
Según Amaya, el origen está en el propio Sol: una liberación masiva de energía en su corona, manifestada en eyecciones de masa coronal y fulguraciones solares. Estas explosiones lanzan al espacio nubes de protones y electrones a velocidades extremas. Cuando se dirigen hacia la Tierra, interactúan con el campo magnético y pueden provocar alteraciones en sistemas sensibles.
El impacto más evidente se da en infraestructuras críticas. Comunicaciones, navegación satelital y redes eléctricas son los sectores más vulnerables, pues las partículas cargadas pueden generar anomalías que afectan la vida cotidiana. Amaya subraya que la frecuencia e intensidad de estos eventos coinciden con el periodo de mayor actividad del ciclo solar actual, lo que explica por qué se han vuelto más recurrentes.
Más allá de la alerta, el profesor aprovecha estas circunstancias para fortalecer la educación científica en el Valle del Cauca, que se convierte en un momento idóneo donde la comunidad entiende que fenómenos cósmicos, aunque lejanos, tienen repercusiones directas en nuestra realidad.




